La Policía de la Ciudad detuvo en Moreno a un enfermero particular acusado de haber drogado a por lo menos dos víctimas, a las que cuidaba en sus domicilios, para luego robarles pertenencias de valor.
El imputado, de 42 años, enfrenta cargos por dos robos similares. Según se precisó, el primero de ellos fue cometido en octubre del año pasado en un departamento de la calle Soler al 4000, en Palermo, donde asistía a un hombre mayor durante varias horas por día.
Aquella vez, la víctima descubrió que le faltaban dinero y joyas y que había una serie de objetos cambiados de lugar según el orden en que los había dejado antes de quedarse “profundamente dormido” tras haberle suministrado, el enfermero infiel, un sedante para calmar un dolor.
Una vez hecha la denuncia, la investigación fue otorgada por la Fiscalía interventora a la División Robos y Hurtos Norte de la Policía de la Ciudad. Así, en plenas tareas investigativas, los agentes detectaron que había otro hecho similar sucedido en noviembre.
Un segundo hecho similar e investigación unificada
En ese segundo episodio ocurrió en una finca de la calle San Nicolás al 1800, en el barrio porteño de Villa Santa Rita. Además de la similitud de la comisión del delito, el punto en común era el mismo cuidador en ambos hechos, por lo cual fueron unificadas las causas.
La búsqueda del trabajador de la salud se centró en los datos aportados por las familias de ambas víctimas, la revisión de redes sociales y del impacto de las comunicaciones telefónicas. Así se logró determinar dónde vivía.

Cuando los oficiales dieron con el domicilio, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 2, a cargo del juez Manuel Gorostiaga, ordenó el allanamiento a esa finca en la que fue detenido el encausado.
Los policías también incautaron un celular y elementos importantes para la causa, entre ellas documentación vinculada a las víctimas, como una póliza de seguro de uno de los damnificados, que habría tomado el imputado entre las pertenencias que se habría llevado.











