La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) inició un proceso de fiscalización y regularización de radares ubicados en rutas nacionales de todo el país con el objetivo de “garantizar que los controles de velocidad cumplan con la normativa vigente, estén correctamente autorizados y tengan como finalidad principal la prevención de siniestros viales”.
Así lo informaron oficialmente desde el organismo. La iniciativa busca “ordenar y transparentar” el sistema de fiscalización automática de velocidad, y reforzar el rol de la ANSV como máxima autoridad de tránsito y seguridad vial en las rutas nacionales.
Así, durante 2026, esa dependencia realizó a través de sus agentes de fiscalización y metrología vial un relevamiento sobre los 40.000 kilómetros de rutas nacionales. Al inicio del operativo, se registraban 526 cinemómetros autorizados para operar e infraccionar en rutas nacionales, de los cuales 363 eran equipos fijos y 163 equipos móviles.

Según se detalló, del total de radares fijos autorizados, 239 equipos fueron encontrados operando en el lugar para el cual habían sido habilitados; y 124 equipos no fueron hallados en el sitio autorizado al momento del relevamiento.
Ante esta situación, la ANSV se encuentra “intimando a las jurisdicciones correspondientes para que informen la situación operativa de los equipos”. En caso de constatarse que los radares ya no se encuentran en funcionamiento, “se procederá a la baja de las autorizaciones correspondientes”.
En paralelo, el organismo ya comenzó a efectivizar las primeras bajas de autorizaciones. Además, se informó que intimará a aquellas jurisdicciones que presentaban verificaciones técnicas vencidas para que regularicen su situación bajo apercibimiento de revocar las habilitaciones vigentes.
Más de 150 radares no autorizados
Durante la fiscalización, la ANSV también detectó 152 radares fijos que operaban sin autorización nacional para labrar infracciones en rutas nacionales. Frente a estas irregularidades, el organismo exigió el cese de utilización de los equipos y el retiro de los dispositivos instalados sin habilitación correspondiente.
La intervención de la ANSV se encuentra respaldada por la Ley Nacional 26.363 y el Decreto Reglamentario 1716/2008, que establecen que ningún cinemómetro puede operar legalmente en una ruta nacional sin autorización previa del organismo. La normativa nacional le otorga al organismo la facultad de autorizar, fiscalizar y controlar los sistemas automáticos de constatación de infracciones, garantizando que los dispositivos funcionen de manera transparente, técnica y conforme a derecho.
Un reciente fallo de la Corte Suprema ratificó el rol de la ANSV como autoridad competente en materia de radares sobre rutas nacionales, ante un reclamo del municipio de Darwin, provincia de Río Negro. El objetivo de este proceso de regularización que lleva adelante la ANSV es prevenir prácticas irregulares y asegurar controles enfocados en la seguridad vial y el cuidado de la vida.
¿Qué información debe tener una infracción por fotomulta para que sea válida?
Para que una infracción por fotomulta sea válida, debe incluir datos precisos sobre el radar utilizado -marca, modelo, número de serie, homologación y calibración vigente-, además de la información exacta de la infracción: lugar, fecha, hora, velocidad permitida y velocidad registrada, junto con una imagen clara de la patente del vehículo.
También debe figurar la identificación del operador habilitado, la autoridad que emitió el acta y el juzgado competente. A su vez, el control debe estar previamente señalizado y la infracción debe notificarse dentro de los plazos legales correspondientes.
Cualquier ciudadano puede consultar la habilitación y autorización de radares fijos y móviles que operan en rutas nacionales a través del sitio web oficial de la ANSV.











