Milena descansa en paz. A dos años del crimen espeluznante de la nena de apenas dos años, que se probó en el juicio murió a raíz de los golpes que le propinó su madre, la justicia dictó la prisión perpetua para Milagros Ester Torres (24).
Así lo determinó el Tribunal en lo Criminal Nº 5 del Departamento Judicial Morón, integrado por los jueces Marcos Javier Lisa, Julia de la Llana y Gabriel Antonio Sotelo, en orden a los delitos de lesiones graves y homicidio, ambos agravados por el vínculo, según los hechos ocurridos en días sucesivos entre el 12 y el 18 de enero de 2023 en el domicilio de la calle José Ingenieros al 1200, en la localidad de Mariano Acosta, en Merlo.

“Ella mintió sobre quién castigó a la menor y le produjo las lesiones que causaron su fallecimiento. Desde ya que se descarta que hayan ocurrido por una caída desde una cama, tal como en su descargo contó Milagros Ester Torres, sino que fueron infringidas por su progenitora adrede, quizás para detener el llanto de la niña, aunque no podemos saber qué la determinó a obrar de ese modo”, reflexionó el juez Sotelo, quien fundamentó el fallo.
La cantidad de lesiones internas y externas que presentaba la criatura al momento de ingresar al hospital Héroes de Malvinas de Merlo eran incompatibles con la vida. Entre otras cosas, tenía fractura incompleta de tibia izquierda, lesiones en la cabeza, el rostro, en miembros superiores e inferiores, tórax y abdomen con diferentes estadios evolutivos, y un desgarro hepático de aproximadamente un litro de sangre.

Ese cuadro hizo que los médicos que la asistieron dieran intervención a la Policía y a la Fiscalía de turno de entonces, la Nº 8 de Morón, a cargo de Adriana Suárez Corripio, que investigó el caso y dispuso la aprehensión de la madre y de su pareja. La chiquita vivía con ambos y el hijo de Chamorro, de cuatro años, que fue quien contó que lo que le había pasado a la nena habían sido los golpes de la mamá.
El otro dato espeluznante que determinó la autopsia en el cuero de Milena
Sumado a las lesiones gravísimas que presentaba la criatura, la pericia toxicológica arrojó que la víctima tenía “un grado alto de alcohol en sangre al momento de la autopsia”, de lo cual no se obtuvo ninguna explicación al respecto. “La única que cabe entonces es concluir que quien estuvo a su cuidado le suministró bebidas alcohólicas”, enfatizó el tribunal en el fallo al que tuvo acceso Primer Plano Online. Y quien estaba al cuidado de Milena era su madre.

Como informó este medio, la mujer permaneció inmutable durante todo el desarrollo de las audiencias. Ni se le movió un pelo, asimismo, cuando escuchó que los fiscales Adrián Ferreyra y Patricio Pagani pidieron prisión perpetua para ella por haber matado a golpes a su hija. Tampoco cambió su semblante, sostenida en lo que fueron sus expresiones ante el tribunal. “La nena se cayó de la cama”, fue su verdad. Ese elemento para dormir no supera los 70 centímetros de altura: imposible que un impacto desde ahí haya provocado ese desastre en su organismo.
En el veredicto, los magistrados señalaron que aquel día en que falleció Milena, “más allá de que la imputada asume esta inculpación como una falta de cuidado de la niña, estuvo desde las 7 de la mañana hasta las 16 (que llegó Chamorro) con la niña malherida sin tomar temperamento alguno”. Todo eso sumado a que “en el momento que debían dirigirse al hospital se mostró reticente e inactiva con miras a salvar la vida de su hija”. “Todas estas circunstancias espejan la responsabilidad por ella conocida sobre lo que le había pasado a la niña”, concluyeron.








