Es uno de los referentes de La Libertad Avanza en la región oeste y sabe que el armado que está llevando adelante esa fuerza política en este momento será clave para tomar el poder en 2027 a nivel provincial y municipal. Anhela gobernar Merlo, distrito en el que fue concejal hasta diciembre pasado y en el que compitió por la intendencia en octubre: terminó segundo como fuerza política.
Se trata de Eduardo Varela, dirigente libertario y opositor al intendente Gustavo Menéndez, el elegido para conducir el espacio a nivel local. En una entrevista con Primer Plano Online, reconoció que los resultados económicos del Gobierno de Javier Milei todavía no se están viendo, pero afirma que el país está lejos de un estallido social porque “la calle está tranquila”, señal, en su interpretación, de confianza en el camino trazado.
“Lo que yo observo es que la calle está tranquila, no hay una locura. La gente en Merlo trabaja en blanco o en negro, como puede, y eso hace que la economía funcione. Probablemente en los próximos meses se vea un aumento del empleo formal y de la producción”, se esperanzó.

Y apuntó sus dardos a los posicionamientos políticos que están tomando los jefes comunales cuando se escuchan reclamos vinculados al crecimiento del delito. “Cuando hicieron campaña se pusieron sobre sus espaldas la promesa de terminar con la inseguridad. Cuando ganaron la elección se olvidaron de todo y, si bien claramente es un problema provincial, el intendente no puede cerrar los ojos. Incluso ahora no le echan la culpa al gobernador, sino que apuntan al Gobierno nacional”, fustigó.
Para Eduardo Varela, “la inseguridad no puede ser escindida del clima social y económico”
El dirigente libertario aceptó, de todos modos, que “la inseguridad no puede ser escindida del clima social y económico”, pero cuestionó que existe “un aprovechamiento para agrandar lo que pasa”. Se refirió, en particular, a quienes entienden que se incrementaron los hechos delictivos a raíz de la crisis económica.
“Nosotros heredamos un país completamente devaluado, con el sistema económico roto. Levantar este muerto es muy difícil, lleva su tiempo. Es necesario rearmar el sistema productivo y legislativo que permita la llegada de inversiones”, enfatizó Varela.

Y apuntó también contra la fuerza política que gobierna Merlo desde hace 40 años. “Seguimos siendo un Municipio sin fuerza laboral y convertido en un pueblo dormitorio. Los intendentes nunca hicieron la tarea que debían hacer para recibir inversiones que necesita un distrito con 170 kilómetros de extensión y una población de más de 600 mil habitantes”, sentenció.
Para el exconcejal, un intendente no tiene a su alcance la solución de políticas macroeconómicas, que las decide la administración nacional, pero sí tiene injerencia en la micro, la del día a día. “Ahí puede favorecer con incentivos, como la reducción de tributos, para facilitar la llegada de empresas que den trabajo en el distrito. En eso es claro: el peronismo es especialista en promesas electorales incumplidas”, concluyó.










