Diego Martínez rompió el silencio tras su salida de Boca. El extécnico del ‘Xeneize’, quien renunció a su cargo el pasado 28 de septiembre tras la derrota de su equipo 2 a 0 en Córdoba ante Belgrano. Una fecha antes, había caído en el superclásico como local ante River.
En una entrevista con Juan Pablo Varsky por el canal de YouTube Clank, el “profesor”, como se autodefine, contó detalles de lo que fue su paso por una de las instituciones deportivas más importantes del país. Y reveló que siente que la gente valora lo que fue su trabajo.
“Siento, por la repercusión, que el hincha nos valora el trabajo realizado. Lo siento más ahora que volví a hacer ciertas cosas que en mi barrio, en mi casa, en ese contacto que a veces en la locura y en tanta cantidad de partidos no tuve. Sigo viviendo en el mismo barrio siempre: soy de Haedo, toda mi vida en la misma casa, eso no cambia nada”, reveló en entrenador.
Ahora, ya fuera de la vertiginosa aventura de conducir los destinos de Boca, Diego logra mirar ese universo en perspectiva. “¿Qué registrás?”, le preguntó el entrevistador. “Buenas sensaciones tengo, la verdad. Tengo gente que me para por la calle y nos valora el trabajo. Puede haber salido o no, pero fuimos genuinos. Tratamos de hacerlo todo para que Boca cada fin de semana juegue bien al fútbol y gane. Eso es lo que yo quería”, se sinceró.
Diego Martínez: “no me siento espejo de nada ni de nadie”
A principios de agosto pasado, Martínez había sido agasajado en el club El Trébol, de su barrio, en donde una de las tribunas de la entidad lleva su nombre. Cientos de chicos lo aplaudieron y escucharon sus consejos en una jornada inolvidable para la institución que Primer Plano Online compartió con sus lectores.
Diego Martínez sigue su vida como entrenador y no es ilógico creer que en poco tiempo más vuelva a estar dirigiendo. Ya suena, por caso, en clubes como Argentinos Juniors o Lanús para la próxima temporada. Su paso por Boca le otorga un hándicap para ocupar cualquier sillón de la Liga Profesional.
“Mucha gente amiga del ascenso que me dice ‘sos un espejo para nosotros’ y yo no me siento espejo de nada ni de nadie. Laburo, soy un trabajador como ellos y creo que con mucha experiencia en todo este tiempo tuvimos la posibilidad de llegar a lo máximo y ojalá Dios quiera que pueda servir porque hay mucha gente capacitada en el ascenso”, enfatizó.
Y cerró con un mensaje a las dirigencias de clubes de Primera División: mirar al ascenso, donde hay “muchos entrenadores muy buenos”. “Ojalá que esto que me pasó a mí pueda servir para que también las instituciones de Primera División miren para abajo y confíen que hay muy buenos entrenadores”, concluyó.











