El brote histórico de dengue que atraviesa Latinoamérica en general y Argentina en particular era esperable por una combinación de factores, principalmente las fuertes lluvias de los últimos meses, que desembocan en humedad del terreno, y las altas temperaturas, que favorecen la reproducción del mosquito vector de la enfermedad. Así lo había advertido la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Ahora, a nivel epidémico, el virus ya está instalado en diversas regiones del país y la provincia de Buenos Aires no escapa. Como informó Primer Plano Online, son 41 los Municipios con brotes y multiplicidad de contagios, además de un total de 25 personas fallecidas. Y lo peor todavía no llegó: se espera para abril, en una proyección que durará hasta que se vaya el calor, es decir, mediados de año. Las temperaturas que ayudan a la desaparición del mosquito tienen que estar en el orden de menos de 17 grados.
“Es muy complejo abordar estrategias sanitarias porque el mosquito suele estar dentro de las casas, y las fumigaciones apenas eliminan un 40% de la población de esos insectos. Así que la colaboración de la población es fundamental: recomendamos el uso de mosquiteros, de espirales y repelente”, precisó Teresa Varela, directora de Epidemiología y Control de Brotes del Ministerio de Salud bonaerense.
En diálogo con el programa periodístico Primer Plano por el canal Somos, de Flow, la funcionaria también hizo hincapié en los factores de riesgo a tomar en cuenta en caso de malestar general. ¿Cuándo corresponde acudir al sistema de salud? “Las personas mayores de 65 años, los menores de un año, las personas que tienen una enfermedad renal, cardíaca, las personas que están embarazadas, necesitan o inmunosuprimidas necesitan un seguimiento más exhaustivo, un seguimiento cada 8 horas”, precisó.
Al respecto, Varela describió que desde el Ministerio la política es de aliento a la concurrencia a los efectores de salud, pero con “paciencia”, porque en la actualidad la demanda es importante y supera ampliamente a la oferta, tanto pública como privada. “No lo vamos a negar: los servicios de salud están al límite y estamos haciendo todo lo posible para que, a pesar de los tiempos de espera, puedan atender a todas las personas”. señaló.
En base a la evidencia científica recopilada, los síntomas de alarma “suelen aparecer al tercero o quinto día” de haber contraído la enfermedad. Y son la aparición de vómitos “que no ceden, cinco o seis veces en el día, un dolor abdominal que es muy intenso y que no cede, signos de hemorragia y la aparición de baja presión”.
También refirió que pueden ser “alteraciones de la conciencia, como una persona que tiende a dormirse, o que no se despierta fácilmente, o la irritabilidad que es cuando no reacciona adecuadamente a los estímulos”. Ante alguno de esos cuadros, las autoridades recomiendan una visita urgente a la clínica o al hospital más cercano, según cada caso.










