Julieta es propietaria de una lencería ubicada en Brandsen al 1600, casi esquina Monroe, en Ituzaingó. Eran las 15 del martes cuando se acercó un hombre hasta la puerta del local. Ella le dijo que lo iba a atender desde el ingreso, pero él insistió. “Quiero ver un conjunto para mi novia”, le solicitó el supuesto cliente, a lo que la comerciante accedió. Fue el comienzo de uno de los momentos más dolorosos que recordará.
“Lo puse muy a pulmón el negocio. La zona es muy tranquila, y empecé a vender mucho por internet. Y así pude comprar una computadora, celular para el local, mucho esfuerzo hay puesto ahí. Entró este tipo, sacó un arma y me amenazó. Me decía que no tenía miedo a matarme porque ya estaba jugado”, contó la víctima a Primer Plano Online.
El delincuente, blandiendo un arma en su mano, le gritó barbaridades a Julieta, que estaba sola en el negocio. Le pidió que le entregue las bolsas que tenía a su alcance y él mismo fue cargando el stock del cual la comerciante se había hecho de a poco, con productos de verano y de invierno. También se llevó los teléfonos, la computadora y el dinero que había en la caja.
“Había otros negocios abiertos en la cuadra, pero no pudieron ver lo que pasaba. Antes de irse me dijo que me vaya para atrás, y cuando lo escuché que se fue salí a la calle. Pasó un patrullero, le grité y no me oyeron. Y después la Policía vino como a los 15 minutos”, lamentó la joven. Como si fuera poco el robo, el malviviente la empujó y la intentó manosear.
Julieta es vecina de Ituzaingó y ahora sabe que tiene que volver a empezar. En la cuadra, encima, supo que las cámaras de seguridad captaron la secuencia de cuando el sujeto ingresa y luego se va con lo robado. Pero son imágenes muy difusas como para llegar a identificarlo. “Lo que me llevaron ya lo doy por perdido”, describió.
En su cuenta de Instagram la chica publicó una historia agradeciendo los mensajes de respaldo y avisó a las clientas que tenían pedidos hechos que se comunicará con ellas para ver cómo solucionar la entrega de la mercadería. “Queda seguir y ver cómo nos reorganizamos”, cerró.










