Después de la convulsionada semana que vivió El Palomar tras la balacera que sufrió un comisario retirado de la Policía bonaerense que llevaba a su hija al colegio Emaús, se reaviva la polémica en torno a la presencia de Gendarmería Nacional en la zona lindera al barrio Carlos Gardel.
Como se recordará, hace tres semanas el secretario de Seguridad del Municipio, Damián Cardoso, afirmó en el programa Primer Plano que la decisión de las autoridades nacionales fue retirar el puesto fijo que esa fuerza tenía en la populosa barriada.
“El Estado nacional decidió retirar sus instalaciones de Gendarmería del barrio Carlos Gardel, con lo cual deja a una parte del territorio bonaerense en estado de indefensión”, afirmó el funcionario.
La respuesta no tardó en llegar: la concejal de La Libertad Avanza y funcionaria del Ministerio de Seguridad Nacional, Analía Zappulla, le contestó sentada en el mismo ciclo periodístico.
“Se sacó uno de los contenedores porque no estaba apto para que los gendarmes pudieran estar dentro de ese lugar. No se redujo la cantidad de efectivos ni las rondas. En Morón todas las semanas se hacen operativos de saturación por parte de las fuerzas federales”, aseguró en su exposición.
La bronca vecinal no distingue colores partidarios
Sin embargo, más allá de lo que digan desde un lado y el otro de la grieta, hay un elemento incontrastable y es la mirada de quienes viven en el barrio. Y el jueves pasado, cuando la zona fue cadena nacional y concentró la presencia de varios medios de comunicación, varias voces se alzaron en esa misma sintonía.
“La Gendarmería ya no está y la Policía Federal sólo está en el puente debajo del Hospital Posadas para hacer controles de vez en cuando”, dijo una vecina en los estudios del canal La Nación+. “Cuando estaba la Gendarmería no había tantos robos”, insistió otra habitante de la zona.
El periodista Paulo Kablan afirmó en el programa de Georgina Barbarrosa por Telefe que “por cuestiones políticas sacaron Gendarmería de la zona”. “Es un problemón”, aseguró.
Otro vecino entrevistado por Primer Plano Online, que es comerciante lindero a la Carlos Cardel, reveló que sacaron el puesto de Gendarmería que había sobre la calle Perdriel. “Eso es menos seguridad, porque a veces solamente con la presencia de un puesto ya es otra cosa. Pero si liberamos todo nos estamos entregando”, refirió.
Los posteos de Gendarmería
En síntesis: la vecindad expresa su noción de que los gendarmes ya no están como estaban hasta hace un tiempo, con presencia permanente como indicó el Municipio.
Sin embargo, el Ministerio de Seguridad Nacional lo desmiente y hasta el mismo día en que estalló la polémica por los dichos de Cardoso hizo un posteo en sus redes sociales con los grupos desplegados en adyacencias de la populosa barriada.
Está claro que alguien no está contando la verdad completa y las miserias de la política meten la cola. En el medio, como siempre, la gente.
Está claro que la seguridad y el combate contra el delito es responsabilidad exclusiva de la provincia de Buenos Aires y que el Municipio tiene sus falencias. Lo real es que hay un drama cotidiano al que nadie le está encontrando la vuelta.












