En 2017 fue denunciado por la víctima, su propia nieta, menor de edad. La adolescente, acompañada por su mamá, detalló ante la justicia las vejaciones a las que su propio abuelo la había sometido durante por lo menos tres años.
Esa situación derivó en la apertura de un expediente judicial. Cuando el sujeto fue notificado de la imputación se pegó un tiro en la cabeza con intenciones de suicidarse. Estuvo internado por varias semanas en el hospital Posadas, donde le salvaron la vida.
Lo patético llegó luego de esa situación extrema: cuando los médicos le dieron el alta nunca regresó a su casa. El avance del trámite judicial, las pericias sobre la víctima y la decisión de la fiscal Marina Rueda, de la UFI Nº 11 de Morón, aceleraron su detención, que nunca se concretó por el sencillo motivo de que nunca más pudieron encontrar al abusador.
La jueza de Garantías Laura Mariel Pinto, a cargo del Juzgado Nº 1 de Morón, dio intervención en su búsqueda a la División Ciberpatrullaje de la Policía Federal Argentina (PFA). Según pudo saber Primer Plano Online, el acusado había desaparecido de los lugares que solía frecuentar, incluso el contacto con su entorno familiar.
El sistema usado para encontrar al anciano abusador y prófugo de la justicia
Sin embargo, en los últimos días nuevos elementos sumados al expediente permitieron su detención. En rigor, los agentes especializados recurrieron al sistema Geomatrix, un dispositivo de tecnología avanzada para el seguimiento de antenas de telefonía celular de costosa implementación.
Así, tras “intensas tareas de campo y análisis de redes sociales”, los federales comprobaron que prófugo, de 77 años, tenía una “alta actividad en el universo cibernético”, por supuesto que bajo una identidad falsa. Esa fue la descripción hecha por fuentes de la investigación consultadas por este medio.


En rigor, el anciano se encontraba oculto en una vivienda ubicada sobre la calle Benvenuto Cellini al 4300, en la localidad de Villa Tesei, de Hurlingham. La justicia ordenó el allanamiento inmediato en el domicilio, en donde fue hallado el sujeto tras una serie de vigilancias encubiertas en la zona.
El detenido enfrenta cargos por el delito de abuso sexual con acceso carnal calificado al ser el autor ascendente y encargado de la guarda de la víctima reiterado en al menos cinco oportunidades. Además, no se descarta que con su detención se sumen nuevas denuncias, ya que la propia menor que inició la causa reveló que otras personas del entorno familiar también sufrieron vejaciones.











