Una banda delictiva dedicada a cometer escruches (robos en viviendas sin sus ocupantes) y entraderas fue desbaratada en La Matanza luego de un procedimiento policial que incluyó persecución a la carrera por las calles, un delincuente queriendo esconderse en el porche de una casa y un menor de 16 años con antecedentes que entró y salió de la comisaría porque la justicia dictó su libertad.
Según logró reconstruir Primer Plano Online con fuentes de la investigación, todo se suscitó luego de que una comitiva de la DDI La Matanza, a cargo del comisario Flavio Andrés Marino, que realizaba tareas preventivas del delito en las calles, detectara que un grupo de sujetos ingresó a roabr un domicilio de la calle Mariano Santamaría al 2500 de San Justo.
Los efectivos estaban desplegados de manera encubierta en la zona luego de haber analizado el mapa del delito local y determinar los lugares más calientes en el último mes. Promediando la madrugada, los agentes detectaron la presencia de un Peugeot 308 frente al domicilio mencionado con un ocupante en su interior que despertaba sospechas por su conducta.
Los policías dieron vuelta a la manzana y notaron otro rodado sobre la calle Colombia, en este caso una camioneta EcoSport, también con el conductor sentado al volante. Curioso el dato: ¿eran dos vehículos de aplicaciones? Ahí mismo tomaron la decisión de dividirse e identificar a ambos sujetos.
Crónica de las persecuciones
Cuando los policías se acercaban al Peugeot, una seña puso en fuga a la banda: desde adentro de la casa de un hombre de 79 años salieron corriendo dos sujetos, de los cuales uno se metió en el auto mientras que el otro fugó por calles adyacentes y se intentó esconder en el porche de una casa, donde fue detenido, casi en la esquina de Malabia y República de Chile.
En tanto ambos vehículos fueron seguidos de manera escalonada por personal policial y detenidos a pocas cuadras: uno en Santamaría y Malabia (la EcoSport, que tenía pedido de secuestro activo por haber sido robada horas antes) y en Santamaría y Colombia. En el interior los sospechosos tenían kits de herramientas completos para forzar cerraduras, barretas, guantes, una media de hilo para disimular rostros, una máscara y un revólver calibre .32.


Voceros de la investigación precisaron que habían ingresado a robar a la casa del abuelo por una ventana trasera, y que no alcanzaron a llevarse nada por la irrupción policial en el lugar que abortó el delito que estaban cometiendo. Como resultado del procedimiento fueron detenidos César Ezequiel Machado (32), Benjamín Ambrosini (21) y Luis Alberto Benítez (28). La banda también estaba integrada por un menor de 16 años, sobre quien la justicia dispuso su libertad inmediata pese a contar con antecedentes penales.
Todos tienen causas en la justicia y ahora enfrentan cargos por los delitos de robo agravado por el uso de arma de fuego, por haber sido cometido en poblado y en banda y agravado también por la participación de un menor en grado de tentativa, además de encubrimiento (por circular en una camioneta robada) y tenencia ilegal de arma de fuego.
El fiscal Juan Pablo Pepe Volpicina, de la UFI N° 1 de Responsabilidad Penal Juvenil de La Matanza, pidió la detención de toda la organización delictiva menos del menor, que se fue rápidamente en libertad.









