Caso Facundo Hambra: el juicio por el crimen del repartidor de Pedidos Ya en Ituzaingó se resolvió con un debate que tenía en agenda por lo menos cinco jornadas de duración y se redujo a poco más de una hora. En el medio, la confesión del autor, la revelación de la mamá de la víctima sobre quién robó el celular de su hijo y la libertad de uno de los acusados, que estuvo dos años preso por un delito que no cometió. De fondo, una fuerte crítica a la tarea del fiscal que investigó el crimen.
Como suele ocurrir en estos casos, Primer Plano Online es el único medio presente en la resolución judicial, al igual que fue el primero el publicar el caso y sus posteriores repercusiones, al igual que ahora con el debate oral y público y una resolución sorprendente ante los jueces Claudio Chaminade, Mariana Maldonado y Juan Carlos Uboldi, del Tribunal Oral Criminal Nº 1 de Morón, y del fiscal Horacio Vázquez.

La carátula por la que llegaron acusados Alexander Urbano, alias ‘Carucha’ (23) y Jorge Paniagua, alias ‘Pichón’ (23), era la de robo agravado por el uso de arma de fuego, homicidio agravado criminis causa y tenencia ilegal y uso de arma de fuego ilegal. En caso de haber sido hallados culpables, la pena en expectativa no era otra que perpetua. Sin embargo, todo se resolvió de manera precipitada, con un solo pedido de condena y cuatro personas detenidas a lo largo de la instrucción de las cuales tres eran inocentes.
UN JUICIO QUE SE TERMINÓ EN EL DÍA
La primera en declarar fue Nora Fernández, la mamá de Facundo Hambra. Contó que unos días antes recibió el mensaje de su hijo indicando que le habían robado la moto y que, por el sistema de localización de Stop Car con localizador. También le dispararon en esa ocasión y la bala le rozó el brazo. Ahí convocó a sus compañeros repartidores para ir a recuperar el rodado. Eso lo había contado en una entrevista con Primer Plano Online.
A seis meses de la noche en que balearon a Facundo Hambra, la historia nunca contada de lo que pasó
Es que varias de las motos que habían robado en días anteriores aparecían en la zona de Libertad, y allá fueron. El satélite impactó en la zona de Mataco y Lucero, de la mencionada localidad, hasta donde también fue la gente de la empresa de rastreo y la propia Policía. Sin embargo, Facundo se dio cuenta que la señal se seguía moviendo e impactaba en un baldío. “Apareció en una caja de telgopor”, recordó su mamá.
Facundo regresó a la esquina arriba mencionada, golpea las manos y sale uno de los propietarios de la finca, que lo hizo ingresar para que constate que ahí la moto no estaba. Ya en ese momento se rumoreaba en el barrio que quienes les robaban a los deliverys eran Maximiliano Alifraco y Axel Melo, los dos primeros detenidos que hubo por el caso pero que rápidamente quedaron desvinculados del expediente.
Como le había contado a Primer Plano Online Nora, es allí cuando Facundo tomó contacto por redes sociales con uno de ellos, que le terminó confesando quiénes eran los que robaban las motos y que había una tercera persona, “un tal Juan”, que se encargaba de venderlas. La casa original a la que el repartidor asesinado acudió fue la de ‘Carucha’, quien lo atendió en persona y le dijo que no tenía nada que ver. Incluso su moto no estaba ahí pero sí una Twister blanca con la que lo habían asaltado horas antes.
Advertida por la Policía, la mamá de Facundo acudió de urgencia al lugar, constató que había sangre y se dirigió al Hospital Güemes, de Haedo, a donde llevaron a su hijo. Al otro día, ya con una situación de salud desesperante para el chico, le entregaron la mochila de Pedidos Ya y la riñonera de su hijo, pero no el celular. Hasta ahí el capítulo de la investigación que dio origen al juicio en cuestión, pero acá viene el momento del juicio en el que todo se paralizó.
EL OTRO ESCÁNDALO: ¿QUIÉN LE ROBÓ EL CELULAR A FACUNDO HAMBRA?
Cuando la causa fue elevada a juicio, la mamá de Facundo consiguió averiguar, a través de un familiar, que se podía hacer un seguimiento del teléfono celular de su hijo, que nunca apareció. Cosa rara: lo que hizo esa madre nunca lo hizo el fiscal Patricio Ventricelli, a cargo de la instrucción del caso.
Nora realizó un rastreo del teléfono del chico y logró descubrir que el equipo celular estaba en el lugar en el que lo balearon, que luego se trasladó a la calle Saladillo y, desde ese domicilio, se lo llevaron al local del Club de la Milanesa, en Santa Rosa y Artigas de Ituzaingó, para luego regresar a la vivienda de la calle Saladillo, donde vive un repartidor compañero de Hambra de nacionalidad venezolana.
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— Primer Plano (@primerplanotv) January 19, 2021
¿Cómo llegó a las manos de Xavier López el celular de Facundo? Cuando el delivery fue baleado, el joven estaba cerca, se trasladó hasta el lugar y ayudó a los policías a subir al chico herido en el patrullero para llevarlo a atender. En ese interín, el sujeto se quedó con el celular de Hambra. Todo el movimiento del teléfono fue entre el día que atacaron al repartidor y el siguiente. Luego se desactivó.
Esa situación no fue menor para el desarrollo del juicio. Es que la imputación por la que llegaron a estar sentados en el banquillo debía modificarse. Ahí es que pidió declarar Alexander ‘Carucha’ Urbano, uno de los imputados, y prácticamente cerró el debate. “Yo disparé”, aseguró en un acto de inculpación que no deja dudas sobre la autoría. Lo que también hizo el confeso asesino es mejorar notablemente la situación procesal del otro imputado, Jorge ‘Pichón’ Paniagua, sobre quien dijo “él no manejaba la moto, no estuvo en el hecho”.
Si bien afirmó no recordar quién fue su cómplice, según su relato lo que pasó fue mucho más simple de todo lo que se dijo: la vio fácil, le intentó robar sus pertenencias a Facundo Hambra, la víctima se resistió y hubo un forcejeo. “Hice un paso para atrás y él se me abalanzó. Ahí se me escapó el tiro”, reveló Urbano. Es decir, se autoinculpó y dejó afuera del caso a Paniagua, a quien dijo desconocer. Además, aceptó que el arma homicida era suya y que el robo fue “al voleo”.
A partir de su declaración el tribunal solicitó un cuarto intermedio. Cuando se retomó el debate, el fiscal Horacio Vázquez pidió la palabra y solicitó un cambio de caratula, debido a que la declaración de la madre sobre que el teléfono de Facundo no fue robado por los imputados y por la confesión de Urbano. En sintonía, consideró que no tenía sentido continuar con el juicio debido a que estaba claro lo que había pasado y no había elementos para imputarle el crimen a Paniagua.
Entonces, lo que iba a ser un juicio de por lo menos cinco jornadas se terminó resumiendo a poco más de una hora. En concreto, la acusación quedó en homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego con el agravante de la tenencia y portación ilegal del arma de fuego. La imputación es para Urbano y con un pedido de doce años de prisión para ‘Carucha’ y, para Paniagua, el fiscal solicitó la absolución, ya que no se pudo acreditar su presencia en el lugar del hecho. En los próximos días se conocerá el veredicto.











