Lo buscaban desde el sábado a la noche por haber baleado a un amigo de su exnovia y haberle pegado culatazos con el mismo revólver a ella. Después del rapto criminal, Gabriel Juan Rodríguez escapó del lugar en donde consumó el ataque y estaba prófugo de la justicia, pero ayer apareció internado en el hospital Balestrini de La Matanza con una herida de arma de fuego en la zona intercostal derecha, en principio fuera de peligro.
Fuentes policiales y judiciales consignaron a Primer Plano Online que el sospechoso fue hallado en el nosocomio internado en sala común. Cuando los uniformados lo abordaron se negó a informar qué le había pasado, e idéntica actitud tuvo con la fiscal Silvana Breggia, que le imputó el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y lesiones agravadas por el vínculo. Se respuesta ante la funcionaria es que rechazaba brindar cualquier tipo de declaración.

Rodríguez quedó detenido mientras se recupera de las lesiones que sufrió en no está claro qué hecho. Lo cierto es que permanece en sala común y con custodia policial. Mientras, el joven al que baleó el sábado por la noche, Elías Rindel, sigue “muy grave” en el hospital Paroissien de Casanova. Recién en la tarde de hoy su familia recibirá un nuevo parte médico.
Como informó este medio ayer, Rindel se encontraba con una amiga, expareja de Rodríguez y funcionaria policial del Comando de Patrullas de La Matanza. El agresor se presentó en el lugar mientras pasaba con un auto, descendió con una pistola en la mano y golpeó salvajemente a la chica. Primero ejecutó dos tiros al aire, luego le aplicó los culatazos a la oficial y, por último, gatilló contra el abdomen de Elías, al que dejó herido de gravedad. Todo ocurrió en las puertas de una vivienda de la calle Bedoya al 3100, en Casanova.










