Un camionero fue infraccionado durante un control de seguridad vial llevado adelante por inspectores del Ministerio de Transporte bonaerense, a cargo de Martín Marinucci.
El chofer arrojó un resultado de 0,65 gramos de alcohol en sangre en el test de alcoholemia. Al ser notificado, el conductor -de 49 años y oriundo de Ezeiza- intentó justificarse con una insólita frase: “comí una empanadita”.
Ante la infracción, agentes de la Subsecretaría de Política y Seguridad Vial procedieron a la retención de la licencia de conducir y al labrado del acta correspondiente, en el marco de la normativa vigente.
La detección ocurrió en la Ruta Provincial 2, a la altura del kilómetro 58, en Etcheverry, fue registrada mediante las body cams que porta el personal interviniente, que son parte de los operativos diarios que se despliegan en rutas y caminos bonaerenses.
Desde la cartera provincial advirtieron sobre la gravedad de este tipo de conductas, especialmente en el transporte de cargas, y enfatizaron: “no hay excusas al volante, porque el alcohol al volante, en cualquier circunstancia, pone en riesgo vidas”.











