Un efectivo policial que conducía su auto vestido de civil acompañado por integrantes de su núcleo familiar, entre los que había tres menores de edad (uno bebé en brazos), mató a uno de los delincuentes que intentó asaltarlo en Virrey del Pino.
El hecho se produjo anoche, pasadas las 21, sobre la calle Calderón de la Barca, casi esquina Tinogasta, de la mencionada localidad de La Matanza. Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos, cuando la víctima frenó la marcha de su vehículo Peugeot 208 gris frente a un comercio del rubro heladería.
Bajo la tormenta, un policía se defendió de intento de robo y mató a delincuente en Virrey del Pinohttps://t.co/EWVVm6FXXd pic.twitter.com/mRqpbZnKW7
— Primer Plano (@primerplanotv) August 1, 2026
En esas circunstancias, sin que todavía hubiera bajado nadie del rodado, otro Peugeot pero modelo 307 y de color negro detuvo su circulación de golpe y dos ladrones caminaron armados hacia la puerta del conductor del coche de la víctima, que sin dudarlo se identificó como policía y gatilló su arma reglamentaria.
8 balazos y un delincuente abatido
Fuentes de la investigación confirmaron que el efectivo, un subteniente perteneciente a la comisaría Sur 3ª de Virrey del Pino, disparó 8 balazos, tal como quedó registrado en la filmación que ilustra este artículo. De inmediato, los dos atacantes corrieron en direcciones opuestas, mientras que el resto de la banda, que permaneció en el auto, huyó abandonando a sus cómplices.

Uno de los agresores corrió unos metros y cayó desplomado sobre el asfalto. Cuando la ambulancia llegó al lugar ya estaba fallecido: al no tener documentación todavía no pudo ser identificado. Los voceros consultados informaron que al lado de su cadáver había un arma de fuego, que todo indica le pertenecía. En la carrocería del auto del policía había dos orificios de proyectiles disparados por los ladrones y uno de los proyectiles también impactó en la persiana del negocio.
El fiscal Diego Rulli, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza, dispuso que las pericias queden a cargo de Gendarmería Nacional y supervisó las tareas en el lugar. Además, ordenó el traslado del cuerpo del fallecido para la autopsia de rigor y su correcta identificación. Al considerar que actuó el legítima defensa, no adoptó ningún temperamento con el efectivo.













