Una recorrida preventiva de personal de la Policía Motorizada de Ituzaingó terminó con una persecución por varias cuadras y el choque de una moto en la que viajaban dos sujetos que se negaron a ser identificados contra un auto. A raíz del siniestro vial, el conductor de ese rodado falleció luego de agonizar por algunas horas.
Según logró reconstruir Primer Plano Online con fuentes de la investigación, todo comenzó por el Camino del Buen Ayre, en la bajada del Camino de la Ribera hacia Merlo. Allí los agentes visualizaron la moto con dos sujetos a bordo y trataron de identificar a sus ocupantes, pero como respuesta recibieron la aceleración para escapar.
La Policía inició entonces una persecución escalonada y por varias cuadras, que concluyó cuando en la intersección de Curapaytí y avenida del Bicentenario, en Merlo, los sospechosos chocaron de frente contra un VW Suran conducido por una mujer. La conductora sufrió varios golpes producto del repentino impacto y “quedó en estado de shock”, según refirieron las fuentes.
Ambos ocupantes de la moto quedaron desparramados por el asfalto y fueron identificados como Víctor Damián Aquino (30), un excabo que fue “expulsado de Prefectura Naval Argentina”, según detallaron los voceros consultados. Su acompañante, Martín Rearte (23), sufrió fractura expuesta en la pierna izquierda.
Lo más llamativo del caso es que la moto Yamaha MT03 no tenía pedido de secuestro, pero ante el Registro Nacional de la Propiedad Automotor (RNPA) figura como robada. Quizá ese fue el motivo de la fuga y su negativa a ser identificado, que terminó con el siniestro y el posterior deceso de Aquino tras varias horas internado. La justicia no adoptó temperamento alguno con el personal policial.











