Otra denuncia por presunto abuso sexual contra docente de Merlo fue archivada por la justicia de Morón. Es que no existen elementos de prueba para poder avanzar en imputación alguna a raíz de que los especialistas recomendaron que la supuesta víctima no está en condiciones de enfrentar una entrevista en Cámara Gesell ni presenta ningún indicador de haber sido sometida, por lo que la justicia no tiene forma de seguir con la investigación.
La denuncia fue realizada por la madre de una niña de 5 años que asistía, al momento del hecho, al Jardín de Infantes N° 957, ubicado en la calle Guardia Vieja esquina Santa Fe de Merlo. La mujer decidió radicar la presentación en contra del profesor de Educación Física del establecimiento luego de constatar que la chiquita tenía la zona vaginal rojiza y que la nena le manifestara un ardor.
La causa arrancó en el Departamento Judicial Moreno, que es donde tiene domicilio la menor, pero luego fue girada a Morón por la jurisdicción en donde habrían ocurrido los hechos. Sin embargo, luego de la evaluación hecha mediante una pericia psicológica, los especialistas intervinientes concluyeron que la chiquita no estaba en condiciones de declarar en Cámara Gesell, con lo cual la principal herramienta para poder avanzar en el esclarecimiento del hecho no es posible que sea llevada adelante.
“Cuando la víctima no está en condiciones de declarar, no hay prueba por producir para poder avanzar con la investigación, porque ni siquiera está la certeza de que el hecho existió. Sobre todo en estos casos, cuando se trata de manoseos, donde la única forma de poder constatarlo es con el relato de la víctima”, precisaron fuentes con acceso al expediente consultadas por Primer Plano Online.
Una denuncia que no tiene forma de ser probada
A partir de que no hay manera por la vía judicial de forma de probar si el delito existió y si el imputado participó, la denuncia no tiene destino. Además, porque hay datos objetivos: el día en que presuntamente ocurrió el abuso el profesor acusado no había ido a clases, ni la jornada anterior tampoco. Es decir, la causa sólo contaba con el testimonio de la mamá de la niña, que construyó la presentación en base a lo que obtuvo de información de esa charla con su hija.
“Teniendo en cuenta lo dictaminado por las profesionales que han tomado contacto con la menor presuntamente damnificada es que, en cumplimiento y respeto de sus garantías, me veo obligado por imperativo constitucional a privilegiar la salud psíquica de la niña por encima de la persecución penal, al menos por el momento”, dictaminó el fiscal Hugo Ravizzini, de la UFI N° 7 de Morón.

Por ese motivo, debido a que las pruebas colectadas “resultan insuficientes” para poder avanzar con la causa, el funcionario dispuso girar las actuaciones al archivo. Es decir, desestimar su continuidad ante la imposibilidad de probar si existió o no el delito denunciado. Ahora el docente podrá solicitar su sobreseimiento definitivo dentro de tres años de ni surgir ningún elemento que permita reabrir el caso.
En conversación con Primer Plano Online, el abogado Sebastián Chouela, que representa al docente acusado, consideró que a su cliente la denuncia lo perjudicó emocional y laboralmente, y que espera que este tipo de situaciones empiecen a tener consecuencias concretas.
“Por suerte hay varios proyectos de reforma de ley para agravar las penas en delitos de falsa de denuncia o de falso testimonio. En caso de que verifiquemos de ahora en más que hubo dolo o intención de perjudicar al imputado inocente, en causas que terminen en sobreseimiento o absolución firme vamos a accionar penalmente”, concluyó.










