Un transportista que fue observado durante un procedimiento de rutina en Hurlingham amenazó al juez de Faltas Rafael De Francesco. “Ya me vas a conocer quién soy”, le espetó el agresor al funcionario, que solicitó la intervención policial y radicó una denuncia por amenazas.
El hecho comenzó con la interceptación de un vehículo en la vía pública, que circulaba con falta de habilitación, de libreta sanitaria, de autorización para mercadería en tránsito, y fue observado por inspectores del Municipio. “Es una persona que no conocemos”, indicó el magistrado en un breve contacto telefónico con Primer Plano Online, en el que corroboró lo ocurrido.
“Si a usted le secuestran el auto yo se lo devuelvo, pero primero acredite con la documentación ser el dueño. Cuando le pedimos que acredite la personería se ofuscó”, narró De Francesco. “Me gritó, se puso violento y metió parte del cuerpo en mi vehículo. Yo no quiero que le hagan una causa ni nada, pero fue la única manera de calmarlo, con la intervención policial que lo trasladó a la comisaría”, completó.
El juez de Faltas minimizó los efectos del incidente y consideró que “todos los días pasan estas cosas”. Sin embargo, no es habitual que termine con una denuncia, como fue esta vez. Entre otras cosas, indicó que “hay carniceros que llevan la carne en el baúl, cuando tiene que ir en un camión frigorífico con la temperatura necesaria”.
Y cerró: “nuestro rol es el de tratar de modificar conductas que pueden llevar a cuestiones mucho más serias de lo simple que se puede ver. Acá suelen venir transportistas que se piensan que no tener la mercadería sectorizada, con la cadena de frío y los controles bromatológicos respectivos es algo liviano, hasta que pasa algo grave, como una intoxicación”.










