La Cámara Argentina de Perfumerías, entidad presidida por Julio Vázquez, comerciante de Ituzaingó, expuso la crítica situación que atraviesa el rubro de cosmética y perfumería en la Argentina: actualmente está cerrando una sucursal o casa matriz por mes como consecuencia de la caída sostenida de ventas desde la pandemia y el crecimiento del comercio ilegal.
Según detallaron desde la entidad, el sector enfrenta desde hace años una fuerte retracción del consumo, agravada por la prolongada crisis económica. La pérdida del poder adquisitivo impactó de lleno en productos considerados no esenciales, como perfumes y cosméticos, que hoy registran las mayores caídas en facturación dentro del comercio minorista.

Pero al desplome en las ventas se suma otro factor que enciende alarmas: el ingreso masivo e ilegal de productos importados, principalmente desde China, que están inundando el mercado a través de canales informales. Desde esmaltes de uñas y fragancias hasta maquillaje, estos artículos se comercializan a precios muy por debajo del mercado formal, generando —según la Cámara— una competencia desleal frente a las empresas que cumplen con obligaciones impositivas, laborales y sanitarias.
El sector de perfumería emplea a aproximadamente 60 mil personas en todo el país, por lo que la continuidad de los cierres impacta de manera directa en el empleo y en la actividad comercial de distintas ciudades.
Cosméticos sin control y riesgo para la salud
Desde la Cámara advirtieron además que gran parte de los productos ingresados de manera irregular no cuentan con la aprobación ni los controles de la ANMAT. Esto implica un potencial riesgo para la salud de los consumidores, ya que podrían provocar alergias, irritaciones u otras reacciones adversas debido a la falta de certificaciones y controles de calidad.

Asimismo, señalaron que se desconoce si estos cosméticos han sido testeados en animales, práctica repudiada a nivel internacional y prohibida en múltiples mercados desarrollados.
La entidad comparó la situación con lo ocurrido años atrás con el ingreso masivo de termos comercializados en la vía pública que, tras ser analizados, contenían componentes contaminantes perjudiciales para la salud. En este caso, el riesgo sería aún mayor, ya que se trata de productos que se aplican directamente sobre la piel.
Pedido de controles y medidas urgentes
Ante este escenario, la Cámara Argentina de Perfumerías reclamó a las autoridades nacionales que refuercen los controles en Aduana y en los canales de comercialización informal, con el objetivo de proteger la salud pública, garantizar la competencia leal y preservar miles de puestos de trabajo que dependen de esta actividad.
El sector advierte que, sin medidas concretas, el cierre de locales podría profundizarse en los próximos meses, en un contexto donde el consumo continúa debilitado y la competencia ilegal gana terreno.










