Alejandro Dolina, como todo tipo de pueblo, es futbolero. No lo disimula y lo expone cada vez que su genio lo llama. Vive contando anécdotas que ya no importa si son reales o no, porque su verdadera trascendencia es la atracción con la que cautiva a su público.
Como informó Primer Plano Online ayer, hoy viernes 3 de noviembre a las 21:30 se presentará en el Teatro Morón (Buen Viaje 851) y las entradas se pueden adquirir en la boletería de la sala o por la plataforma www.plateanet.com. Es una oportunidad para escuchar y ver en vivo el talento que cada noche regala a través de la radio (AM 750).
En la charla con este medio, Dolina también habló de fútbol y de su vínculo con la pelota. “Ya estoy en una edad que debería no jugar al fútbol según los cánones estipulados vaya a saber por quién. Pero he ganado muchos amigos jugando al fútbol. Supongo que también algunos enemigos. Pero me he divertido mucho y agradezco haber tenido la suerte de poder dedicarme al deporte”, señaló.
No tiene problemas en confesar que la pasión por el deporte “me ha prolongado la vida, me ha hecho más saludable quizá”. “Pero básicamente porque los proyectos comunes tienen una metáfora en los deportes: uno aprende un poco de solidaridad jugando”, se sinceró.
También confesó, de todos modos, que era un futbolista de “hablarles mucho a los rivales”, y quizá hasta hacer calentar a más de uno. “Actualmente hablo menos. Es un trabajo que he hecho sobre mí mismo. Porque yo era bastante peleador, combativo en la cancha. Y ahora me di cuenta que eso es un defecto. Entonces, no. Trato de no hacerlo”, reconoció.
Inevitable tema en la conversación fue la final de mañana entre Boca y Fluminense, que define nada más y nada menos que al campeón de la Copa Libertadores, esa por la que el club de sus amores, el ‘Xeneize’, espera hace años. “Tengo mucho miedo también porque es un partido muy difícil. Ojalá que gane Boca porque soy de Boca, pero no sería una tragedia que no gane”, enfatizó.
Y dejó abierta la puerta para otra parte de la entrevista, que queda para dentro de unos días, en la que unió al fútbol con la política. “Que pierda Boca no sería una tragedia. En cambio, la otra derrota sería una tragedia”, apuntó en relación al balotaje presidencial entre Sergio Massa y Javier Milei. Pero eso está en el archivo para otro capítulo, que llegará en una próxima entrega.










