Convocados en el corazón de Castelar, en la intersección de Arias y Carlos Casares, unas 2500 personas se congregaron con carteles en pedido de justicia por Lucrecia Arias.
Al grito de “seguridad”, todos los presentes exigieron una investigación exhaustiva para dar los delincuentes que cometieron el trágico hecho en la noche del jueves.
Otra de las moviliación se realizó frente a la comisaría de Morón 7ma, ubicada sobre la calle Alem en Castelar norte, con el mismo objetivo: pedir más seguridad para los vecinos de la ciudad y el urgente esclarecimiento del hecho que se llevó la vida de Lucrecia.
Aquella noche fatal, cuando Lucrecia llegaba con su hija a su casa de la calle San Nicolás al 2000, entre Miguel de Salcedo y Bruno Zabala, cuatro delincuentes armados descendieron de un auto negro y sin mediar paralabra le pegaron un tiro en el pecho. El deceso de la vecina se produjo prácticamente en el acto: quedó sujeta por el cinturón de seguridad en el habitáculo y con las manos en el volante de su Suran blanca.
Los asesinos escaparon a toda velocidad mientras la víctima quedó sujeta en el asiento con su cinturón de seguridad colocado.










