Jorge López es un joven vecino del barrio Seré, en Castelar sur, que por estas horas atraviesa momentos críticos. El muchacho, de 23 años, recibió un balazo que le atravesó la cabeza de lado a lado en el intento del robo de su moto por parte de dos sujetos que, luego del ataque, fugaron del lugar.
“Su estado es crítico. Los médicos nos dicen que es irreversible. Ahora está en coma farmacológico y con respirador, porque fue afectado hasta en un pulmón”, le contó a Primer Plano Online Verónica, la hermana del joven. El proyectil le provocó orificio de entrada y de salida en el cráneo y la pérdida de masa encefálica.
El muchacho trabaja como delivery por la zona de Castelar y de Morón, y a lo sumo extiende su recorrido a Ituzaingó y Merlo. Es papá de un nene de cuatro años y vive en concubinato con su pareja en la vivienda familiar de la populosa barriada. Lo que pasó en la madrugada de ayer miércoles, según describió su hermana, es que fue a llevar a una amiga desde Ramos Mejía hasta Virrey del Pino, en La Matanza.
Como el viaje se hizo largo y la chica no estaba acostumbrada a trasladarse en moto le pidió que pare a la altura de la plaza 20 de Junio para descansar un poco. Eso fue en la intersección de Bollini y Albateiro, en donde fueron abordados por dos sujetos que primero le pidieron fuego a ella y luego esgrimieron armas con fines de robo.
Siempre según lo que logró reconstruir Verónica, a la chica le robaron la mochila y a Jorge le exigieron la llave de la moto. “Él se negó, les pidió por favor porque la usaba para trabajar. Ahí le pegaron primero un culatazo y luego otro, y en el segundo supuestamente se les escapó la bala”, refirió la hermana.
“Boludo, qué hiciste”, le alcanzó a decir uno de los ladrones a otro antes de salir corriendo del lugar con la mochila y desistir de robar la moto. El repartidor quedó malherido en el lugar y la ambulancia “tardó una hora en llegar y encima cuando fue no tenía ni camilla, por lo cual demoraron más aún el traslado”, agregó la hermana de Jorge.
La víctima se encuentra internada actualmente en el hospital Simplemente Evita, de González Catán, con el cuadro descripto más arriba. La investigación está en manos del fiscal Gastón Bianchi y los atacantes están identificados, pero siguen prófugos por el momento.










