A la gente la ayuda la gente, eso nunca está de más aclararlo. El caso que fue publicado el pasado domingo por Primer Plano Online terminó con un resultado encantador: entre cientos de mensajes ofreciendo colaboración, la mamá de Benjamín terminó confirmando que ya tiene la silla de ruedas postural que su hijo necesitaba para poder trasladarlo a diario.
Y más allá de la enorme solidaridad colectiva que se desató, finalmente la solución llegó de manos de otra madre que sabe de qué se trata, en carne propia, contar con ese insumo. Fue Gabriela Albarenque, la mamá de Catalina Dos Santos, quien puso a disposición esa herramienta ortopédica. Y Benja ya la tiene.
“Le quedó muy bien a Benja la silla, así que nos va a servir para los turnos médicos que tenemos por delante”, contó Micaela en diálogo con Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa Primer Plano por canal Somos, de Flow. “Estaba muy contento y cómodo. Se mataba de risa”, agregó Gabriela, que celebró que la solidaridad colectiva esté intacta.
La silla que el nene necesitaba, y que le fue negada por la obra social Osecac, cumple una doble función: además del traslado, sostiene su espalda y cabeza. El nene, vecino de Castelar sur, tiene 8 años y desde que nació prematuro (28 semanas) sufre parálisis cerebral. A lo largo de su corta vida debió cambiar varias veces de obra social porque el papá también modifica su trabajo. Además, desde 2025 está con traqueotomía.
La historia de Benja: una lucha contra todo de nacimiento
Benja pesa 28 kilos y mide un metro 30 centímetros. Claramente para su mamá contar con una silla de rueda para trasladarlo es decisivo: sus brazos no pueden. La que tenía se le rompió saliendo de un turno médico. Igual, aclara, ya tenía 5 años de antigüedad, y los especialistas recomiendan -sobre todo en niños- cambiarla cada 4.
¿Por qué salió a pedirla en público? Porque Osecac, la obra social que tiene su hijo, se la niega. No sólo ese insumo ortopédico: tampoco le brinda el servicio de internación domiciliaria. Benjamín es paciente del Hospital Posadas, donde un equipo médico conoce su caso desde que nació. Lo que cobertura médica le exige a la mamá para darle respuestas es que sea un médico de la obra social el que se haga cargo del caso para determinar los pasos a seguir.
“El tema es que pedí un turno con neurología y me dieron para el 23 de julio recién. La internación domiciliaria directamente la rechazaron, por eso acudimos a un abogado para reclamar un amparo”, narró Micaela, que vive para atender a su pequeño hijo.
Benja y mamá pasan los días en su casa. Desde la Escuela 505 de Ramos Mejía, a la que acudía, le recomendaron a la mujer que busque un centro especializado para que el nene pueda realizar terapias que lo ayuden en su condición. Ahora, su nueva silla de ruedas le abre un nuevo panorama.











