La doble alegría que recibió esta semana la familia de Esteban Serpa empieza a compensar, de algún modo, el sufrimiento que padece desde hace casi un mes. Por un lado, sorpresivamente, ayer al mediodía el muchacho recibió el alta médica del hospital Güemes, de Haedo, y ya está en su casa para continuar su recuperación. Por el otro, el violento que le fracturó el cráneo con un palo y lo dejó al borde de la muerte ya está detenido.
“Nos estábamos preparando para salir a caminar un poco por los pasillos del hospital y se acercó el cirujano a decirle que ya estaba para el alta. Así que nos pusimos muy contentos, sobre todo él, que no veía la hora de volver a casa. Se acuerda de todo lo que pasó y lo cuenta como puede”, contó a Primer Plano Online Pablo, el papá del muchacho.
Naturalmente, empezaron a embalar sus cosas y tuvo que dar la prueba de fuego: alimentarse por sus propios medios, sin sonda. Se la sacaron, pudo comer sin problemas todas cosas blandas, porque su garganta sigue dañada por la acción del respirador que tuvo por casi tres semanas. Pasó la prueba y se fue a casa, con su prominente venda en la cabeza. El sábado que viene tiene que ir a control y de acá a seis meses está proyectada la operación para reconstruir la parte del cráneo que le falta.

“Eternamente agradecidos con toda la gente del hospital. Lo atendieron de diez, no tengo palabras. Ahora tenemos que seguir cuidándolo acá en casa, y tiene a toda su familia dispuesta a hacerlo”, agregó Pablo, que también celebra que personal de la DDI Morón logró detener a Ignacio Oscar Romero (34), el acusado de haberlo golpeado salvajemente en el depósito de cartones ubicado en la calle Peredo, entre San Salvador y Ecuador, luego de acusarlo de haberle robado.
El sujeto, que se encuentra imputado en una causa por tentativa de homicidio, fue ubicado por investigadores luego de un análisis de los teléfonos vinculados a él, escuchas autorizadas por la justicia y un seguimiento encubierto de los lugares en los que podría esconderse. Así, fue hallado en una vivienda de la calle General Pintos y Carriego, en la localidad de Trujui, en Moreno, en donde los agentes montaron una vigilancia encubierta. Al verlo lo detuvieron de inmediato y lo pusieron a disposición de la fiscal Gabriela Millán, de la UFI Descentralizada Nº 1 de Ituzaingó.










