Cualquiera que haya pasado por una situación traumática propia o de un ser amado sabe perfectamente que daría lo que no tiene para ver bien a esa persona. “A mí me importa que tengo a mi hijo conmigo y que el sábado vuelve a casa, donde vamos a darle todo para que esté bien”, son las palabras que salen del alma de Lorena Gervasi, la mamá de Damián Di Bella, el joven que sobrevivió a los 14 balazos que lo dejaron al borde de la muerte por un buen tiempo.
“Ha logrado mover las piernas, pararse, da algunos pasos y consiguió movilidad en el brazo derecho con una determinada graduación. Las médicas no pueden creer todo lo que avanzó con su 50 por ciento de médula. Estamos muy felices después de tanto sufrimiento”, agregó la mujer, visiblemente emocionada a la espera de la llegada de su guerrero a la casa familiar, donde lo espera la hermanita menor y su perro Samuel, para malcriarlo en todo lo que puedan.
Ahora viene una etapa distinta del trabajo de rehabilitación, un tanto más fino y de una vez a la semana, mientras seguirá haciendo ejercicios. Se proyecta, en principio, una operación para mover un tendón de un lado al otro para dotarlo de mayor movilidad, pero siempre del lado derecho. “Del izquierdo no ha podido recuperar nada”, explicó la mamá.
Durante el tratamiento en el Instituto de Rehabilitación Psicofísica (IREP) porteño, en donde la doctora de cabecera fue Gisela Mollo y todo el Gabinete que forma parte del establecimiento, Damián tomó la sabia decisión de completar sus estudios secundarios. Contó con el inestimable aporte de mamá, que realizó la gestión ante la directora del CENS 466 de Merlo, Mariela Guisteti, y de las y los docentes, quienes aceptaron enviarles los trabajos por mail y WhatsApp para que él los pudiera presentar con los recursos disponibles.

“Damián hace un par de años dejó de estudiar cuando falleció el padre para ayudarme a mí con el mantenimiento de las hermanas. El año pasado, en pandemia, retomó, y lo tomaron en segundo año. Así que ahora completó desde el instituto el tercer año y el viernes le dan su título de egresado”, agregó Lorena, orgullosa de la voluntad que muestra su hijo por superarse.
Como informó Primer Plano Online, el pasado 17 de abril aproximadamente a las 22:30, Damián se desplazaba a bordo de su Volkswagen Gol -que había comprado hacía menos de un mes- a metros del cruce de las calles Belén y Daguerre de Barrio Matera, en Merlo. En esas circunstancias se cruzó con Nicolás Emanuel Jaime, quien se desplazaba en sentido contrario a bordo de una motocicleta de alta cilindrada similar al modelo Duke de color negro con llantas de color naranja.
Allí, sin mediar palabra alguna, Jaime extrajo de entre sus ropas una pistola calibre 9 milímetros que portaba sin autorización, con la cual apuntó al cuerpo del conductor, desde una distancia de cuanto menos un metro, quien inmediatamente aceleró la marcha para ponerse a salvo. Luego el atacante le efectuó al menos seis disparos por la espalda. Como Di Bella no detuvo su marcha e intentó escapar, Jaime salió en su persecución y lo alcanzó a tres cuadras del lugar, en cercanías de la calle Ancón y Lacroze, donde vació su cargador contra el muchacho.
Uno de los disparos ingresó debajo de la nuca de Damián, tras atravesar el apoya cabezas del asiento del rodado. Así y todo, herido de gravedad, la víctima logró conducir hasta perder el control, subir a la vereda, arrancar un árbol pequeño, derribar un poste de luz y colisionar contra la pared del frente de la vivienda, mientras el agresor huyó. Todo sucedió luego de una charla que había mantenido Di Bella con la novia de Jaime, con la que se iba a encontrar en una plaza como amigos que eran de hace alrededor de cuatro años. Después del ataque, el sujeto estuvo cuatro días prófugo hasta que se entregó y quedó a disposición de los fiscales Marisa Monti y Claudio Oviedo, de la UFI Nº 5 de Morón. Después llegó su prisión preventiva.
Ahora el muchacho espera por arrancar el primer día del resto de su vida en su casa, con sus afectos. Requiere el hogar familiar de algunas modificaciones para que pueda tener las comodidades adaptadas que su cuadro amerita, principalmente en su habitación y en el baño. Y también necesitará una silla de ruedas con características especiales: asiento y respaldo modular de 40 a 50 centímetros de ancho y profundidad, apoya cabeza regulable, reclinación electrónica de 90 a 150 grados, tracción central con ruedas, entre otras cuestiones técnicas que se describen en la receta.
La familia inició gestiones con Desarrollo Social de Merlo y espera tener respuestas en el corto plazo. Tenían la idea de hacerle una bienvenida con amigos y vecinos del barrio, pero no quiso. “Damián está contento porque vuelve a casa, aunque a veces se bajonea porque se da cuenta que no va a regresar como él quería. Hay frustraciones que se le vienen a la mente, como eso de tener que depender de alguien, pero nosotros lo tenemos vivo y estamos dispuestas a ayudarlo”, completó Lorena.












