Los datos oficiales arrojan que el costo del alquiler promedio de una propiedad se incrementó entre enero y mayo de este año un 10,8 por ciento promedio, y el índice de precios al consumidor trepó, en ese mismo período, un 19,2 por ciento según revela el INDEC. Por el otro lado, el costo de vida se incrementó 60 por ciento de mayo a mayo y el canon locativo lo hizo 34,7 por ciento en el mismo lapso de tiempo.
«Esta es una muestra más del derrumbe brutal que sufre el sector inmobiliario por una crisis económica que, lejos de resolverse, se agrava cada día más», señaló Juan Carlos Donsanto, presidente del Colegio de Martilleros de la Provincia de Buenos Aires. Y agregó: «El costo de vida supera por una amplia brecha a los incrementos de la mensualidad por el alquiler de una vivienda». Desde la entidad señalaron también que las escrituras cayeron el 50 por ciento de un año a otro.
Los alquileres seguirán en subida pero los ingresos per cápita de cada ciudadano no. «La imposibilidad del acceso a la vivienda hoy está dada por la caída generalizada de ingresos de la gente, por los aumentos en todos los otros rubros de la canasta básica, en las tarifas y por la falta de acceso a vías de financiación serias y sustentables y no pensadas en función del marketing político o del negocio financiero de muy pocos», concluyó Donsanto.










