El fútbol le acaba de regalar al Javier Bicho Rossi la mayor sonrisa deportiva de su vida. Es que luego de una dramática definición por penales ante Sarmiento en Junín, Central Córdoba se impuso por 5 a 3 y consiguió pasaje a la Superliga.
Por el lado del Verde, perdió su tercera final de manera consecutiva: a mediados de 2018 ante San Martín de Tucumán, y este año primero el mano a mano con Arsenal y ahora el juego decisivo del reducido.

Hace pocos días, el Bicho había recordado a su pequeño hijo fallecido cuando jugaba en el ‘Gallo’. Hoy se lo vio festejar con una remera en memoria de su “negrito”.
“Los sueños se cumplen y no hay que renunciar a ellos”, le dijo al canal TyC Sports al término del encuentro decisivo en Junín, en donde convirtió la segunda ejecución de su equipo. Los santiagueños metieron los cinco que patearon, mientras que para el local erró Franco Leys.
LA HERMOSA SORPRESA QUE EL BICHO ROSSI LE REGALÓ EN PRIMER PLANO A UN NENE QUE SE RECUPERÓ DE UNA LEUCEMIA:










