Lo dijeron hace rato: la idea que tienen es reforzar la identidad de Morón como tierra del ‘Gallo’. En su momento lo hicieron en el Barrio Viejo Urbano pero ahora lo hacen extensivo a más allá. Por eso, en la exGaona y Vergara, una de las entradas al distrito, comenzaron a estampar la emblemática figura del club para dar la bienvenida a la ciudad a todos los que se acercan.
Es inevitable observar el paredón gigante, de 65 metros de largo, con su fondo blanco y las letras rojas en el centro. “Buena suerte y más que suerte”, será el estampado final que quedará sobre los ladrillos junto al gallo que identifica al Deportivo Morón. La frase es de una de las canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota que ya se convirtió en un clásico del rock nacional: vencedores vencidos.
La obra comenzó el domingo pasado y terminará el sábado próximo, si el tiempo lo permite. Además del fondo, el gallo y la frase, los pintores dejarán dibujados dos escudos gigantes del club. Además, ya recibieron el compromiso del Municipio para la colocación de luces led alrededor, como parte del plan de recambio lumínico que lleva adelante la intendencia. “Ver eso ahí va a ser impresionante, como un sueño”, le contó a Primer Plano Online Pablo Gabilla, uno de los emprendedores. En el video que ilustra este artículo puede apreciarse el cariño que recibieron de los automovilistas que circulaban por la zona mientras terminaban su jornada laboral.

Los autores de la obra son los muchachos de ‘La Banda del Pincel’, un grupo de amigos y conocidos que se dedica a pintar murales en paredones de lugares emblemáticos y sin interés más que el de mostrar su pasión por el Deportivo Morón. Pero que se mueven con una característica no muy común por estos tiempos: lo hacen sin egoísmo, y dejando siempre la puerta abierta para quienes quieran colaborar.
Y que financian la materia prima en base a la colaboración de la pinturería ‘El Urbano’, que deja todo al costo como parte de la banda. Además, Mauro Lavallo, de Morón Shop, puso su local a disposición para la venta de remeras con la sigla BVU (Barrio Viejo Urbano), cuya recaudación también es destinada a la campaña muralista.











