No es común por estas horas encontrar actores que defiendan el anuncio que realizó el Gobierno nacional de volver a solicitar ayuda crediticia por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) por fuera de los protagonistas de Cambiemos, la coalición gubernamental. Es que esa sigla se convirtió en una suerte de mala palabra y trae malos recuerdos al imaginario colectivo. De hecho, los registros del gigante robot mundial que es Google indican que desde que se conoció el mensaje presidencial el martes pasado lo más buscado en Argentina es crisis 2001.
Sin embargo, el programa periodístico Primer Plano Recargado encontró un economista que defiende la decisión tomada por Mauricio Macri y su equipo. Es más: hasta considera que fue una medida estratégica para evitar un golpe de mercado que podía llevarse puesta la institucionalidad nuevamente. “Hubo un intento fallido de generar el próximo martes, en donde vence el 48 por ciento del stock de LEBACS, que equivale a un 60 por ciento de la base monetaria, una movida para no renovar ese stock, pasarse a pesos y convertirlo en una corrida cambiaria difícil”, definió Carlos Schwartzer en conversación con Adrián Noriega y su equipo.
“Es lo que se llama un golpe de mercado, que Argentina ya vivió, y creo que con buen tino, y en el momento oportuno, el Poder Ejecutivo tomó la decisión estratégica de recurrir a quien corresponde, porque en última instancia el Fondo Monetario Internacional (FMI) es el paraguas institucional donde convergen diversos gobiernos con diferentes miradas políticas”, agregó sobre la decisión de recurrir al organismo multilateral de crédito por parte del Gobierno argentino.
Schwartzer también consideró que “Argentina va al FMI para sostener la institucionalidad”. “Cuando uno tiene la amenaza de un golpe de mercado, lo que tiene que resolver es si quiere la democracia republicana o un vale todo como ya le sucedió a (el ex presidente de la Nación, Fernando) De la Rúa”, reflexionó al comparar lo que podría suceder la semana próxima con el 2001.
En otro tramo de la entrevista, el economista brindó su parecer sobre la realidad del país en estos momentos. “Hay una sociedad que no termina de comprender que estamos en un país pobre”, enfatizó, al tiempo que describió que “no hay una crisis económica sino algunos actores económicos que están en crisis porque tienen cierta inviabilidad a esta altura”. “Hay sectores que no van a sobrevivir a todas estas transformaciones que se dan a nivel mundial”, pronosticó.
Para finalizar, el economista expresó que la idea del Estado de Bienestar desapareció en casi todo el universo, y posó la mirada en el gasto social en Argentina, con personas que fueron incluidas en el régimen jubilatorio sin haber hecho aportes a lo largo de su vida o la Asignación Universal por Hijo. “Eso no se ve ni siquiera la economía alemana, que es la más rica del mundo, o Finlandia, que había hecho punta con el ingreso universal y ahora directamente cerró el programa, lo canceló porque se dio cuenta que era un fracaso”, concluyó.










