Estudiantes de la Técnica 2 de Merlo crearon Criba, una herramienta para facilitar el trabajo de albañiles

Con su proyecto no sólo se fijaron en resolver una problemática de producción sino también en mejorar la calidad de vida de los trabajadores del sector previniendo futuras lesiones en su organismo. Además, evitar el desperdicio de material. Fue presentado y reconocido como el mejor en la EXPO UIO-Tec que se llevó a cabo en el Parque Industrial La Cantábrica de Haedo.

Una herramienta diseñada para simplificar una tarea cotidiana de la construcción y reducir el esfuerzo físico de los trabajadores del rubro. Con ese objetivo, estudiantes de la Escuela Técnica N° 2 República de Venezuela, de Merlo, desarrollaron Criba, una zaranda cónica que se introduce en el trompo mezclador y aprovecha su movimiento para separar los materiales gruesos de los finos.

Se trata del proyecto ganador de la edición 2026 de la EXPO UIO-Tec, que por 15ª edición se llevó a cabo en el Parque Industrial La Cantábrica de Haedo. El invento busca resolver los inconvenientes que presenta la zaranda tradicional, una estructura rectangular de madera con una malla que se utiliza para tamizar arena, tierra y otros materiales.

En diálogo con Primer Plano Online, chicos y chicas que fueron parte del desarrollo explicaron su funcionamiento. Se trata de una suerte de balde con mallas que se coloca en el ingreso a la hormigonera y hace el resto del trabajo: utiliza el movimiento de la máquina para separar sus componentes.

Una vez que se retira sin hacer fuerza queda en el trompo lo necesario para la mezcla y al margen lo que no sirve. El ejemplo gráfico se hizo con arena y ladrillo picado.

Las ventajas en el proceso productivo

Según explicaron sus creadores, el proceso permite obtener la separación en pocos segundos y aprovechar el movimiento de la hormigonera para realizar una tarea que, con el método convencional, demanda tiempo y esfuerzo adicionales. De esa manera, se reduce la manipulación de materiales y se evita que parte de ellos termine dispersa en el suelo.

El dispositivo cuenta con una medida estándar que puede adaptarse a distintos trompos. También se desarrollaron versiones más largas y reforzadas, de acuerdo con la capacidad en litros de cada máquina. La intención es ofrecer una herramienta versátil, con un diseño que permita incorporarla al trabajo habitual de los albañiles.

Pero el proyecto no se limita a la innovación técnica. Los estudiantes también buscan convertir el desarrollo en una experiencia productiva para la comunidad educativa. Gracias a una donación, pudieron avanzar en la industrialización del dispositivo y proyectar su comercialización.

Los ingresos que genere la venta de Criba serán destinados a la cooperadora de la escuela, con el objetivo de financiar futuros proyectos.

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