Cuatro de las cámaras que representan al transporte público automotor de pasajeros de jurisdicción nacional expresaron su “profunda preocupación” por la “crítica situación económica y financiera” que atraviesan las empresas prestadoras de los servicios urbanos.
Advirtieron, asimismo, que “la gravedad del escenario pone en riesgo la continuidad y regularidad” de los recorridos que realizan con la frecuencia habitual. “Pese a las gestiones y reuniones mantenidas con las autoridades nacionales, aún no se han definido mecanismos concretos para actualizar la estructura de costos ni recomponer los ingresos del sector”, enfatizaron.

Son firmantes del documento referentes de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA); de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP); de la Cámara del Transporte de la provincia de Buenos Aires (CTPBA); y de la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (CEUTUPBA).
En el texto, asimismo, describieron que “la situación se agravó por un error en la proyección de la recaudación entre junio y octubre, que sobreestimó en 40.000 millones de pesos los ingresos previstos”. “Este desfasaje generó un perjuicio económico que todavía no ha sido compensado. A ello se suman reclamos históricos por costos insuficientemente reconocidos, como la adquisición de unidades, el gerenciamiento y otros gastos indispensables para la prestación del servicio”, indicaron.
Penalización por antigüedad de las unidades
Según las cámaras, los índices de operatividad “penalizan a las empresas por la antigüedad de sus unidades, cuando las condiciones económicas impiden renovar el parque móvil”. “El panorama se vuelve más crítico ante la proximidad del pago de aguinaldos, nuevas negociaciones paritarias y el incremento sostenido de los costos de explotación, sin definiciones claras sobre política tarifaria ni compensaciones”, subrayaron.
Para las compañías que operan los distintos recorridos que unen la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el conurbano bonaerense “resulta imposible continuar absorbiendo el creciente desequilibrio entre costos reales e ingresos reconocidos”. Por eso avisan que, en caso de no conseguir “respuestas urgentes” de las autoridades, se verán obligadas a restringir progresivamente la prestación de los servicios, administrando los recursos disponibles para evitar una paralización total del sistema.

“Somos conscientes de las dificultades que esta situación ocasionará a los millones de pasajeros que diariamente utilizan el transporte público y les pedimos sinceras disculpas por los inconvenientes que puedan generarse. Precisamente por ello advertimos con anticipación sobre la gravedad del escenario y la necesidad de soluciones inmediatas”, recalcaron.
Y cerraron: “la continuidad del transporte público requiere una estructura de costos realista, recursos suficientes y reglas claras y previsibles. Reiteramos nuestra disposición al diálogo, pero es imprescindible que los compromisos asumidos se traduzcan en decisiones concretas que garanticen la continuidad de un servicio público esencial”.











