Después de la fuerte protesta vecinal que se concentró anoche en las puertas de la casa del intendente de Morón, Lucas Ghi, a raíz del violento ataque contra un comisario retirado que llevaba a su hija al colegio Emaús, de El Palomar, el oficialismo municipal salió a cuestionar con dureza lo que definieron como un “carancheo” de sectores de la oposición.
La voz oficial que salió a repudiar el aprovechamiento de la conmoción vecinal fue Agustín Ramponelli, concejal del bloque Partido Justicialista-Movimiento Derecho al Futuro (PJ-MDF). “Vivimos un hecho de inseguridad que conmueve no sólo a la sociedad sino también a la política. Nosotros no somos ajenos a lo que pasa en Morón: yo soy vecino de toda la vida en el distrito. Todo lo que pone en peligro la vida de alguna persona también pone en peligro la mía”, arrancó su charla con este medio.
El dirigente, de todos modos, diferenció la bronca y el hartazgo expresado por familias de la zona con lo que denominó una “utilización política de este desgraciado hecho”. “Hay en Morón una oposición responsable, con la que tenemos diálogo en el Concejo Deliberante, y hay otra totalmente irresponsable, que utiliza estos hechos para ganar un voto o esmerilar la figura del intendente”, disparó.
Y apuntó especialmente sus dardos contra Nuevo Encuentro, la fuerza que hasta la pelea entre su líder, Martín Sabbatella, y Lucas Ghi era parte del Gobierno Municipal. “Ellos tuvieron a su cargo la Secretaría de Seguridad. En 2024 y en 2025 no acompañaban los pedidos de interpelación ni los pedidos de informe. Y ahora se dan por enterados de que hay inseguridad en el distrito”, les espetó. Ayer, con una mayoría conformada por la bancada de Fuerza Patria y La Libertad Avanza se aprobó el en Concejo Deliberante la interpelación al jefe comunal o al funcionario que él designe.
La exconcejal indignada pero que no vive en Morón
También cuestionó el rol de la exconcejal Silvina Samparisi, dirigente del radicalismo local, que se mostró en varios medios de comunicación como una vecina indignada. “Ella está cumpliendo un rol político, pero no vive en Morón”, cuestionó en relación a su exposición mediática.

Ramponelli consideró también que “está claro que el enojo es hacia la política” y que “Morón no es ajeno a lo que sucede en el país: la falta de trabajo, la plata que no alcanza y el endeudamiento familiar se derrama sobre los territorios”. “No me puedo enojar con los vecinos que se movilizaron. Está perfecto que el pueblo haga oír su voz, pero sí me enojo con el carancheo de la política”, completó.
Y concluyó: “la seguridad no se resuelve sólo con policiamiento. Es una decisión política y creo que estamos en el camino correcto, según los números estadísticos que hablan de la baja. Pero cuando hay un hecho como el de ayer los datos no le sirven a nadie. El mensaje de los vecinos es que tenemos que seguir trabajando porque falta mucho por hacer, pero no vivimos en una zona liberada ni en un baño de sangre”.











