Cayó uno de los delincuentes más buscados de los últimos años para la justicia de Ituzaingó. Jorge Facundo Emanuel Fornos (41) tenía orden de captura nacional e internacional luego de ser sindicado como autor del homicidio de un vecino y de torturar a dos ancianas, en ambos casos, en medio de violentas entraderas. Sin embargo, la Policía lo detuvo por vender drogas en Lomas de Zamora.
El caso que dio inicio a la investigación a cargo de la fiscal María Alejandra Bonini, de la UFI Descentralizada N° 2 de Ituzaingó, tuvo como víctima fatal a Andrés Raúl Cerviño (54), a quien su hermana encontró sin vida en su casa de la calle Bacacay al 900, en su intersección con Soler. La mujer fue a la vivienda a visitarlo y halló un panorama tétrico.
Es que la puerta de ingreso estaba abierta, lo que la hizo sospechar: ingresó a la finca, se dirigió a la habitación y vio a su familiar tendido en el suelo, atado de pies y manos y con todo revuelto a su alrededor, además de una de las rejas de la ventana forzada. De inmediato pidió ayuda al 911 y la Policía constató que el dueño de casa ya estaba fallecido.
La fiscal dispuso también la realización de la autopsia al cadáver de Cerviño, que arrojó otro resultado espeluznante. El informe preliminar determinó que la muerte del hombre fue traumática: asfixia por compresión y sofocación un doble mecanismo, es decir, fue ahorcado desde atrás con un brazo. Además, tenía múltiples heridas vitales en rostro y piernas. “Fue muy torturado”, reveló un vocero de la pesquisa.
Un auto, cámaras de seguridad y celulares
Mediante cámaras de seguridad del Laboratorio de Imágenes del Municipio de Ituzaingó y privadas aportadas por vecinos, la Policía pudo establecer la patente y el modelo del auto con el que actuó la banda criminal. Se trata de un Renault Fluence gris, cuyo dominio quedó registrado por domos.

Ese rodado estuvo involucrado en otro hecho similar y también muy violento del que fueran víctimas dos ancianas días antes del crimen de Cerviño: a ambas les quemaron las yemas de los dedos con cera de velas para que confiesen dónde tenía dinero. Además, les arrojaron agua caliente y le colocaron bolsas en la cabeza.
En las imágenes recopiladas los investigadores establecieron que ese vehículo había sido publicado en la plataforma Marketplace de la red social Facebook en octubre de 2025 para su venta, pero con una particularidad: el rodado estaba inhibido y así fue publicado. Asimismo, esa patente está dada de alta en la plataforma Uber, con lo cual estaba en actividad.
Toda esa evidencia, además de filmaciones aportadas por anillos digitales de la Policía de la Ciudad y de Municipios linderos, permitió a la justicia avanzar con una serie de medidas para dar con los sospechosos. Así llegó la orden de allanamiento para el domicilio de la calle Huabac al 6700 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde fue detenido Víctor Fernando David Cequeira (42), y secuestrado el auto en cuestión.
Allanamiento por venta de drogas
Sin embargo, quedaba el más sanguinario de los buscados, involucrado en ambos hechos: su nombre lo obtuvieron luego de revisar la información que quedó registrada en el celular de Cequeira. Es que las antenas del teléfono que usaba Fornos impactaron en ambas entraderas.
Fornos fue buscado en varios allanamientos por personal de la SubDDI de Ituzaingó, bajo las órdenes del comisario Juan Pablo Ponte Wisto, pero no había sido encontrado. Desde entonces quedó con orden de captura nacional e internacional. Y finalmente cayó el jueves pasado, durante la investigación a una banda narco en Lomas de Zamora. Al momento de su detención saltó de inmediato la obligación de ponerlo a disposición de la fiscal Bonini.

“Es uno de los sujetos que estuvo en el interior de la casa de Cerviño, y creemos que fue coautor material del crimen”, precisó una fuente de la investigación consultada por Primer Plano Online. Hoy fue trasladado a Morón para ser indagado, extraerle sangre y cotejar su ADN con el hallado en la escena del crimen.
Tanto Cequeira, que permanece detenido, como Fornos enfrentan cargos por los delitos de robo agravado por fractura de lugar habitado (en el caso de las ancianas) y homicidio agravado por ser cometido con ensañamiento y para consumar el delito de robo, que tiene una pena en expectativa de prisión perpetua. Para la justicia son coautores de un plan común y con división de roles.











