Duro golpe para el Deportivo Morón: se quedó sin uno de sus mejores jugadores a raíz de la decisión del club dueño de su pase, Argentinos Juniors, de hacer uso de la opción de repesca para volver a contar con el futbolista.
Se trata de Franco Vázquez, el joven central zurdo que se consolidó como uno de los pilares del equipo de Walter Otta. Lo más delicado de la situación: el libro de pases de la Primera Nacional ya cerró, con lo cual el ‘Gallo’ no tiene chances de incorporar otro nombre en su reemplazo. De todos modos, la dirigencia hará un intento de ejercer su influencia para que la AFA haga una excepción y autorice la llegada de un refuerzo teniendo en cuenta lo abrupto de la decisión del club de La Paternal.
Como sea, al conjunto del oeste le vuelve a pasar lo mismo que en la temporada pasada. Justamente Vázquez había llegado para cubrir el lugar que dejó vacante Nahuel Zárate, quien se encuentra detenido purgando una condena confirmada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación por un doble homicidio culposo.
De urgencia el entrenador tuvo que salir a buscar un jugador para cubrir ese lugar y ahí apareció el ‘Mariscal’, que pese a su corta edad mostró una soberbia en su juego verdaderamente encomiable. Ahora el ‘Bicho’ de La Paternal se lo lleva para usar en la Liga Profesional.
“El pasado viernes 24 la Asociación Atlética Argentinos Juniors notificó -en forma unilateral- que ejercería la opción de repesca que dicha institución establece como cláusula obligatoria cuando realiza un préstamo, sobre Franco Vázquez. El jugador no se opuso a dicha decisión y decidió continuar su carrera en su club de origen, por lo tanto, ya no forma parte del primer plantel de fútbol”, comunicó oficialmente el Deportivo Morón esta mañana en sus redes sociales.
Después, las palabras de compromiso: suerte en su carrera y demás. De alguna manera, ese dato hable muy bien de la profesionalidad del jugador: no abandonó al equipo y puso la cara en el partido más importante de la temporada, ante el puntero. Pero lo cierto es que al ‘Gallo’ le queda un serio problema a mitad del río, con las cartas ya echadas. La alegría del enorme triunfo del domingo pasado ante Ferro se esfumó en segundos.













