Lo que inicialmente parecía ser apenas un accidente de repente empezó a tomar una dimensión que puso en alerta a las autoridades políticas y judiciales de Morón. ¿La casa en la que explotó una garrafa en la calle Ríos Gallardo al 900, al sur del distrito, servía de base para desarrollar una actividad clandestina de recarga de esos envases de gas? Es lo que ahora se intenta determinar.
Por el momento, el fiscal Claudio Oviedo, de la Fiscalía N° 5 de ese Departamento Judicial, ordenó un peritaje de personal especializado de Bomberos y de la Brigada de Explosivos de la Policía en el garaje del domicilio, donde se desencadenó el siniestro. Y un informe preliminar de los profesionales que intervinieron alimenta la especulación sobre irregularidades flagrantes.

“Todo indica que estaban cargando garrafas. Para los vecinos esa era una actividad habitual. De hecho, al camión rojo lo vincularon con el lugar a partir del aporte de personas con viviendas en las adyacencias”, precisaron voceros de la investigación. El rodado en cuestión permaneció gran parte de la jornada en cercanías de la casa en que se produjo la explosión y fue secuestrado por orden de la justicia.
De todos modos, en principio desde lo penal no habría delito, porque los daños que se produjeron fueron dentro de la casa del dueño y las lesiones las padeció el hombre que tenía a cargo la actividad y un trabajador que prestaba servicio. Lo que sí eso se hacía sin ningún tipo de autorización ni las medidas de seguridad correspondientes: “no era un agente autorizado, eso es seguro”, detallaron las fuentes.
Vecinos en alerta: “tembló la manzana”
Primer Plano Online recopiló varios testimonios vecinales, pero pocos quisieron dar sus datos por tratarse -la víctima- de una persona que vive en el barrio hace más de 40 años. En lo que sí hay coincidencia es en relación a lo que sucedía: “todos los días viene ese camión rojo a buscar garrafas”, precisó una habitante de la cuadra.
Lo cierto es que al momento de la explosión, que fue alrededor de las 10 de la mañana, la definición fue que “tembló la manzana”. Según puso saber este medio, además del estallido el fuego se extendió por el garaje de la vivienda, en donde estaba guardado un vehículo negro de alta gama que sufrió daños en su carrocería. Se trata de un Chevrolet Camaro de sexta generación (versión Coupe), con ópticas traseras que corresponden a los modelos lanzados entre 2019 y 2024.

“Cuando pasó todo esto, nosotros los vecinos de la cuadra tuvimos que levantar las garrafas que estaban tiradas en toda la calle. Los bomberos no se las llevaron, por eso la gente las tuvo que levantar. Y la gente de la casa las metió nuevamente”, contó otro habitante de la zona. Todos esos elementos ahora quedaron incautados para los peritajes de rigor.
A raíz del siniestro, Jorge Alberto Massacane (62) sufrió quemaduras de segundo y tercer grado y fue derivado en ambulancia al Hospital Posadas, mientras que Sergio Fabián García (42) sufrió heridas en varias partes del cuerpo, principalmente en las vías respiratorias, y fue internado en el Hospital Municipal de Morón.
La intervención del Municipio
Massacane es propietario también de un pet shop ubicado en la esquina de la avenida Eva Perón (ex Pierrastegui) y Santa María. El tema es que se trata de un comercio en el que no solamente se venden alimentos para mascotas sino también carbón, garrafas y artículos de forrajería. “Hace más de 30 años que tienen ese negocio, el del carbón sobre todo”, afirmaron los vecinos.
Lo que resta determinar ahora es si la explosión provocó daños en viviendas linderas y en qué condiciones estaban las garrafas: llenas, vacías, vencidas o no y cuál era a ciencia cierta la actividad. Y si el camión estaba autorizado para el transporte de ese tipo de productos.

De todos modos, más allá del peligro que representa la manipulación de este tipo de insumos, si lo que se hacía allí era la recarga clandestina es una infracción que debe ser sancionada, eventualmente, por el Municipio. Algo así como alguien que elabora comida en su casa para luego vender sin controles bromatológicos.
Por eso tomó intervención la Dirección de Inspección General de la comuna, que en las próximas horas deberá constatar de qué se trató lo ocurrido.











