“Trabajador que gana un millón de pesos es un pobre que trabaja”: cruda radiografía del sector gastronómico

Domingo Bruno, secretario general del sindicato gastronómico de la zona oeste, aseguró que los salarios quedaron rezagados frente a la inflación, cuestionó “el daño” que está provocando la Reforma Laboral y advirtió sobre el fracaso de los retiros voluntarios convertidos en pequeños emprendimientos comerciales.

El secretario general del gremio gastronómico de la zona oeste, Domingo Bruno, trazó un duro diagnóstico sobre la situación que atraviesan los trabajadores del sector. Describió un escenario de “angustia”, con salarios que perdieron poder adquisitivo, condiciones laborales cada vez más precarias y retiros voluntarios que, lejos de representar una salida, terminan convirtiéndose en inversiones fallidas.

“Estamos en una situación angustiante. No hay seguridad, hay mucha desprolijidad en las contrataciones y los sueldos realmente quedaron muy bajos”, afirmó el dirigente sindical en una entrevista con Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa Primer Plano por canal Somos, de Flow. La regional que conduce alcanza los distritos de Morón, Hurlingham, Ituzaingó, Merlo, Moreno y La Matanza.

Según explicó, las paritarias no lograron recomponer el deterioro provocado por la inflación y los acuerdos salariales atados al Índice de Precios al Consumidor (IPC) resultan insuficientes para recuperar el poder de compra. “Hay una pequeña recomposición mensual que no tiene sentido”, sostuvo. En rigor, todo va de la mano de la baja de consumo y el cierre de comercios del rubro, que se profundiza con el paso de los meses.

Bruno también cuestionó los retiros voluntarios impulsados por distintas empresas que terminan llevando a trabajadores a tomar decisiones equivocadas. “Juntan 20 millones de pesos, se asocian tres o cuatro compañeros y ponen una cervecería. A los cuatro meses están fundidos”, ejemplificó. Y eso alimenta otra rueda: los empleados que contrataron también quedan en la calle.

Críticas a la reforma laboral

El dirigente sindical fue especialmente crítico de la Reforma Laboral votada por el Congreso tras ser enviada por el Gobierno de Javier Milei. “No creíamos que iba a hacer el daño que está haciendo”, afirmó. Es que las modificaciones en el mercado laboral, hasta el momento, no se tradujeron en una mayor demanda de trabajadores: incluso empeoraron las condiciones de contratación. Y debilitaron por completo a los gremios, que perdieron poder de fuego.

“Hoy un trabajador que gana un millón de pesos por mes es un pobre trabajando”, aseguró. Y agregó: “nos da vergüenza firmar convenios paritarios que no alcanzan la canasta básica”. Para el gastronómico, el hecho de contar con un empleo registrado ya no garantiza salir de la pobreza, una situación que calificó como “inexplicable”.

Por último, cuestionó que las políticas económicas estén orientadas a regiones con fuerte expectativa de crecimiento, como las vinculadas al desarrollo energético, mientras buena parte del Área Metropolitana de Buenos Aires enfrenta una realidad muy distinta. “Hay que pensar en la gente que hoy no tiene para comer. Si en una familia no trabajan tres o cuatro personas, no comen”, concluyó.

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