Santos Tesei fue un inmigrante italiano nacido en Macera en 1893 que se convirtió en el principal impulsor de la localidad que hoy lleva su nombre. Llegó a la Argentina antes de cumplir los 17 años, pasando primero por Pigüé para asentarse en 1914 en un paraje cercano al arroyo Morón. En aquel entonces, la zona era un terreno difícil, casi intransitable y lleno de barriales, donde predominaban actividades como la horticultura y la lechería. Su capacidad de trabajo y su carácter servicial lo hicieron destacar rápidamente entre los pobladores y patrones de las quintas locales donde trabajó como peón.
Sus inicios en la zona estuvieron marcados por su labor en la quinta de la familia Papetta, con cuya hija Augusta, contrajo matrimonio en 1919. En 1921, don Santos dio un paso fundamental al instalar un almacén de ramos generales llamado inicialmente «La Estrella» en la actual intersección de Vergara y Martínez. Poco después, decidió rebautizar el negocio con su apellido, agregando el término «Villa« e imponiendo así la identidad definitiva a todo un barrio, tal como narra ‘El Ciudadano de Hurlingham’ en su edición del mes de junio. Este comercio no era solo un local de ventas, sino un refugio para otros inmigrantes italianos a quienes Tesei hospedaba y brindaba su propia dirección para que tuvieran un domicilio legal.
Su compromiso con el progreso de su comunidad fue incansable y abarcó múltiples áreas de la vida social. Fue el principal promotor de la instalación del primer destacamento policial y gestionó los terrenos para la construcción de la parroquia Santa Marta sobre la Avenida Vergara. Además, presidió la Sociedad de Fomento local y fue el motor detrás de la fundación del Club Tesei en 1947, el cual fue presidido por su hijo Tito. Su pasión por el deporte lo llevó a equipar a los jóvenes futbolistas de la zona con camisetas de Racing Club, colores que finalmente adoptó la institución que fundó.

En el ámbito político y social, Tesei fue un activo militante de la Unión Cívica Radical, abrazando la causa de Hipólito Yrigoyen junto a otros vecinos destacados. Su influencia era tan notable que prácticamente cualquier evento importante que ocurría en el barrio pasaba por sus manos. A pesar de que en distintas épocas se intentó renombrar la zona como Villa Eva Perón o Villa General San Martín, el nombre de Villa Tesei prevaleció por voluntad popular. Este hecho representó el mayor tributo de los habitantes hacia el hombre que consideraban el artífice del nacimiento de su ciudad.
Santos Tesei falleció el 22 de junio de 1961 a los 68 años en su domicilio de la calle Vergara, donde fue despedido por una multitud en un velorio histórico. Dejó un legado familiar compuesto por su esposa Augusta y sus hijos, quienes continuaron con emprendimientos locales, como la estación de servicio inaugurada en 1960 que aún funciona en la actualidad. Su vida es el reflejo del sueño del inmigrante que, a base de honradez y abnegación, transformó un paraje desolado en una comunidad próspera. Hoy en día, su antigua vivienda se mantiene como un recordatorio de su historia y es considerada un sitio de interés histórico para la región.










