Se cumple un mes de que estalló el escándalo de Luna Suyai Ortigoza (27), la funcionaria narco de Morón que permanece prófuga de la justicia luego del hallazgo de medio kilo de cocaína en su casa de Castelar sur.
La joven está siendo buscada por la Dirección General de Investigaciones de la Policía Federal, una dependencia que nuclea a las distintas fuerzas federales como Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Pese al comando unificado que centraliza la orden de captura nacional e internacional para que se activen las alertas de rigor, la exdirectora de Políticas de Género del Municipio logra evadir la acción de la justicia.
Cabe recordar que la orden para que sea detenida fue dispuesta por la jueza Laura Mariel Pinto, del Juzgado de Garantías N° 1 de Morón, a solicitud de los fiscales Marisa Monti y Emiliano Rodríguez Reggiani, a cargo de la UFI N° 9 de ese Departamento Judicial.
Detalles de la investigación contra Luna Ortigoza
Hasta ahí la arquitectura básica del caso que tomó estado público y se transformó en un verdadero cisma político a nivel local. Incluso el Concejo Deliberante aprobó la interpelación del intendente, Lucas Ghi, que fue enfrentada por su secretario de Seguridad, Damián Cardoso.
Las fuentes consultadas por Primer Plano Online para la elaboración de este artículo refirieron que la exfuncionaria prófuga “es una persona sin muchos recursos económicos como para mantenerse tanto tiempo prófuga, más allá de que vendía con su pareja una cantidad importante de drogas”.
“Cada día prófuga cuesta mucho dinero”, agregaron los voceros, que también consignaron que saben que ella desapareció de los lugares que solía frecuentar. Además, hay una convicción en el caso: fue Ángel Paz (34), su pareja quien también tiene orden de captura, quien la introdujo en el submundo narco.
“No son amantes: eran pareja desde hace meses. Ella estaba separada de su marido, padre de su hijo”, precisaron los voceros. No está claro si están actualmente juntos o se distanciaron para despistar a los investigadores.
Hay un abogado particular, Maximiliano Angeli, que se presentó en el expediente para representar a Ortigoza y a Paz. Es un profesional que suele intervenir en causas de narcotráfico y cuya zona de influencia es Hurlingham.
“Lo que se pudo establecer hasta el momento es que ella quedó obnubilada por la vida que llevaba Paz, que no era un capo narco sino un eslabón intermedio, a los que se conoce como mayorista, con acopio de cantidades importantes para luego distribuir en los barrios”, acotó otra de las fuentes consultadas.
El reclamo del dueño de la casa que alquilaba Ortigoza
Otro capítulo colateral es lo que sucede con la vivienda en la que residía Ortigoza, sobre la calle Isabel de Pardo al 2500 de Castelar sur. Esa vivienda estaba alquilada por ella, con un contrato de locación a su nombre. Desde hace un mes está deshabitada, nadie paga el alquiler y lo peor: sufrió daños en el ingreso de la Policía.
“El propietario está reclamando un resarcimiento por las roturas. Ese era su lugar de residencia, no era un punto de venta. Sí almacenaban y distribuían al narcomenudeo, tal como quedó confirmado en el procedimiento”, completaron las fuentes.

Cabe recordar que en el mencionado domicilio, uno de los objetivos requisados por personal de la Policía Federal, los investigadores hallaron medio ladrillo de cocaína por un peso total de 480 gramos; una bolsa con envoltorios de esa sustancia por un peso de 70 gramos; otros 3 envoltorios con 15 gramos más; y una balanza digital, además de dinero en efectivo.
Además de Ortigoza y de Paz, quien sí permanece detenido es Norberto Hernán Aliano (42), quien enfrenta cargos los delitos de comercio y tenencia ilegitima de estupefacientes con fines de comercialización. Luego de su arresto el hombre declaró ante la justicia y confirmó que era la pareja la que le entregaba la droga que él vendía.
Es decir, era parte de la organización delictiva y un dato al menos curioso: ninguno de los tres cuenta con antecedentes penales.











