A 3 años del crimen del empresario Gabriel Izzo: el auto no transferido que destrabó la investigación

A la espera del veredicto de la justicia habló Walter Rodríguez Sierra, el ‘Uruguayo’, quien fuera el primer detenido en la investigación del caso. Fue él quien le vendió el VW Gol gris a un comerciante vecino, que terminó siendo el chofer que trasladó a la banda llegó hasta el domicilio en donde cometió la entradera mortal. La Fiscalía no lo acusó y será sobreseído en un caso que estremeció a la opinión pública.

Quizá resulte exagerado señalar que Walter Rodríguez Sierra, conocido como ‘Uruguayo’ fue una víctima más de un hecho espeluznante que terminó con un crimen y una mujer que sobrevivió a heridas que la dejaron al borde de la muerte, con marcas para toda la vida como la pérdida de un ojo.

Pero así se siente el comerciante que permaneció 53 días detenido en un calabozo y luego casi 7 meses con pulsera electrónica privado de la libertad ambulatoria y con arresto domiciliario en su casa de Ituzaingó. ¿Por qué le ocurrió eso? Por lo que podría llamarse un error administrativo, casi una torpeza.

Rodríguez Sierra figuraba en los registros oficiales como propietario del VW Gol en el que se trasladó la banda hasta la vivienda de la calle Italia al 1000, en San Antonio de Padua, a donde ingresó con fines de robo. La resistencia del matrimonio dueño de la fina concluyó en masacre: a Gabriel Izzo lo fusilaron de tres balazos a corta distancia, mientras que a su viuda, Silvana Petinari, la atacaron con una violencia tal que le causaron heridas incompatibles con la vida.

Efectivamente, el ‘Uruguayo’ era propietario del rodado, pero se lo había vendido 9 meses antes del hecho a Gustavo Mac Dougall, a quien también le alquilaba un local en donde funcionaba una pizzería. “Siempre dije la verdad, desde que me citaron a declarar el primer día. Cómo habían sucedido los hechos y cuándo se vendió el auto. El jefe de la DDI declaró en el juicio que en el allanamiento a mi domicilio encontraron el boleto de compra y venta”, explicó.

Javier Baños: “si hubiese dudado de su inocencia no lo hubiese podido defender”

El imputado fue entrevistado por Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa periodístico Primer Plano por canal Somos, de Flow. Rodríguez Sierra fue el único de todos los imputados que tiene el juicio por el crimen de Izzo y las heridas a Petinari que llegó en libertad al debate y no fue acusado por la Fiscalía, a cargo de Patricio Pagani y Claudio Oviedo, por lo que será sobreseído cuando se conozca el veredicto.

“Si yo hubiese dudado de su inocencia no lo hubiese podido defender”, subrayó el abogado Javier Baños, quien también participó en la charla. El letrado calificó como “desprolijo” el accionar de su cliente por no realizar la transferencia del auto, algo que terminó metiéndolo en un hecho gravísimo. Y, lejos de cuestionar la investigación, avaló lo actuado por la justicia: “la única punta que tenían para llegar a los asesinos era el auto que todavía figuraba a nombre de Walter”.

Sobre Mac Dougall, fallecido por una neumonía mientras permanecía en la cárcel de Alvear, Rodríguez Sierra dijo que le parecía “un buen muchachote, con algunos problemas de adicciones”. Le alquilaba el fondo de comercio sobre la calle Gervasio Pavón al 3500, en Castelar sur, y hasta un día le encargó pizza y empanadas que le alcanzó uno de los tres sujetos sentados en el banquillo, a la espera de condena.

Como informó Primer Plano Online, en los alegatos del juicio los fiscales pidieron tres prisiones perpetuas para Víctor Ricardo Martín Fernández Galarza (27), Jonathan Ricardo González (alias ‘Monarca’, 33) y Brígido Achucarro González (alias ‘El Paraguayo’, 36), quienes llegaron al debate detenidos con cargos por los delitos de robo agravado por el uso de arma de fuego, homicidio agravado criminis causa agravado (por Izzo); homicidio agravado en grado de tentativa (por Petinari); y portación ilegal de arma de guerra. En la misma audiencia, la Fiscalía solicitó la absolución de Rodríguez Sierra.

Cabe recordar que de este debate, que se lleva adelante en el Tribunal Oral Criminal N° 6 de Morón ante los jueces Andrea Bearzi, Cristian Toto y Alejandro Rodríguez Rey, quedó al margen el cuarto integrante de la organización delictiva según la acusación. Se trata de Diego Correa, quien por un problema de salud de su abogado que le impedía participar de las audiencias será juzgado en otro juicio.

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