El Tribunal de Casación Penal bonaerense confirmó la condena a prisión perpetua contra Joel Ismael Sosa, el hombre de la visera rosa, por el femicidio de Susana Cáceres, la vecina de Moreno que fue buscada durante 10 días tras la denuncia por su desaparición y cuyos restos aparecieron en un descampado ubicado sobre colectora norte de la autopista del Buen Ayre en Villa Udaondo, Ituzaingó.
La primera nota periodística sobre la búsqueda de la mujer fue publicada por Primer Plano Online allá por el 13 de noviembre de 2022. Cinco días más tarde, el hallazgo de su cadáver causó una fuerte conmoción en la opinión pública. Y ameritó una larga investigación que derivó en la detención del principal sospechoso, luego declarado culpable por el Tribunal Oral Criminal N° 1 de Morón.
Según lo determinado en la instrucción del caso, que estuvo a cargo de la fiscal Luisa Pontecorvo, de la UFI N° 3 de Moreno, el hecho sucedió el mismo día en que desapareció Susana. En el predio en que fueron encontrado sus restos el asesino “desplegó una desmedida violencia” sobre la víctima: le ocasionó múltiples hematomas en rostro y un traumatismo encefálico grave que la llevaron a la muerte. Además, se aseguró ese resultado estrangulándola y apuñalándola.
Como si fuera poco, le robó el poco dinero en efectivo que la mujer tenía en su poder en la riñonera y escapó a bordo de una bicicleta mountain bike y la visera rosa de Susana, un elemento que resultó determinante para su posterior detención. Pese a que la instrucción del caso estuvo a cargo del Departamento Judicial Moreno, como el hallazgo fue en Ituzaingó el caso terminó siendo juzgado en Morón.
Femicidio no íntimo
Los jueces Juan Carlos Uboldi (que tuvo a su cargo el fundamento del voto), Claudio Chaminade y Julia de la Llana, del Tribunal Oral Criminal Nº 1 de Morón, condenaron a Sosa a prisión perpetua en orden al delito de homicidio agravado criminis causae por haber sido ejecutado por un hombre contra una mujer mediando violencia de género y por su comisión con ensañamiento por el uso de arma, y robo agravado por el uso de arma.

Pese a la solidez de la prueba recopilada en la investigación y a la conclusión de los jueces en la sentencia, la defensora oficial de la Unidad Funcional de Defensa de Instrucción y Juicio Nº 2 Descentralizada de Ituzaingó recurrió al Tribunal de Casación Penal bonaerense para cuestionar el fallo. Lo que planteó la funcionaria es que hubo contradicciones en la calificación legal y que lo condenaron por indicios y por “la contaminación que han sufrido los jueces”.
Sin embargo, la Sala V de Casación, integrada por los jueces Manuel Bouchoux y Florencia Budiño ratificó la sentencia de lo que consideraron como un “femicidio no íntimo”, debido a que, pese a que no había entre Sosa y Cáceres una relación previa, el homicidio tuvo “todos los elementos típicos de la violencia de género” como el ultraje, la humillación y la cosificación. “No se trata de meros datos inverificables sino de hechos concretos”, subrayaron.
Lo que sí se modificó de la sentencia por el femicidio de Susana Cáceres
Pero hubo un aspecto en el que aceptaron la apelación de la defensora oficial: no se trató de un homicidio criminis causa, es decir, el asesino no la mató para esconder otro delito, sino que la mató en su pretensión de abusar sexualmente de ella, cosa que tampoco pudo concretar.
Por eso, la condena también a prisión perpetua quedó confirmada, pero por los delitos de homicidio agravado por haber sido ejecutado por un hombre contra una mujer mediando violencia de género y por su comisión con ensañamiento, y robo agravado por el empleo de arma.
Después de escuchar la sentencia, que Primer Plano Online presenció en exclusiva, la prima de Susana Cáceres se manifestó “satisfecha” con el resultado del debate. “Los hijos ahora tienen el consuelo de que al menos se hizo justicia”, afirmó Adriana mientras que Graciela, amiga de la víctima, completó: “no existe la felicidad después de lo que le pasó a ella, pero al menos podemos confiar en la justicia”.











