Luego de la derrota del oficialismo en el Concejo Deliberante y las 16 manos que logró reunir la oposición para interpelar al intendente de Morón, Lucas Ghi, el ministro de Transporte bonaerense y referente del Frente Renovador, Martín Marinucci, salió a bancar al jefe comunal. Ya lo había hecho en el recinto, cuando bajó la orden a sus dos concejales (Sibila Botti y Lorena Acevedo) de no aprobar el proyecto.
Para el funcionario provincial, Ghi “actuó con absoluta responsabilidad y transparencia desde el primer momento”, a propósito de la investigación judicial en curso tras el hallazgo de medio kilo de cocaína en la vivienda de quien se desempeñaba como directora del Centro Integral de Políticas de Género, Luna Ortigoza.
“Ni bien tomó conocimiento de los hechos, dispuso la inmediata desvinculación de la funcionaria y la puso a disposición de la Justicia. No hubo especulaciones, encubrimientos ni demoras. Hubo una decisión clara de colaborar con la investigación y preservar la institucionalidad del Municipio”, afirmó Marinucci.
En ese sentido, el ministro remarcó que “un intendente puede conocer la trayectoria pública, laboral y las actividades declaradas de cada funcionario, pero no puede saber ni controlar eventuales conductas ilícitas que una persona pudiera realizar en el ámbito privado y de manera clandestina”. “Para eso existe la Justicia, que es la que debe investigar y determinar responsabilidades”, enfatizó.
“Una maniobra de desgaste institucional”
Cabe recordar que ayer por la tarde todos los bloques opositores y el de Unión por la Patria, que responde al exintendente Martín Sabbatella, jugaron fuerte y lograron ponerse de acuerdo para votar la interpelación de Ghi o del funcionario que él determine que se presente ante el Concejo Deliberante.
Ahora, la presidenta del cuerpo, Sibila Botti, tiene tiempo hasta el próximo martes para definir fecha y hora de la sesión para que el Ejecutivo brinde explicaciones. Como sea, quedó claro que el apoyo del massismo es clave para que Ghi conserve la gobernabilidad en el distrito.

“Pretender responsabilizar políticamente al intendente por hechos que son de carácter individual constituye una interpretación injusta y forzada de la realidad”, agregó Marinucci, quien también calificó de “preocupante” que “algunos sectores intentan convertir una situación grave, que ya está siendo investigada por la Justicia, en una maniobra de especulación política o de desgaste institucional”. Ayer se escuchó en al menos tres discursos la palabra “destitución” en medio del debate.
Para finalizar, el ministro recalcó que “les pedí a nuestras concejales que expresen esta misma posición con claridad y firmeza: acompañar todas las acciones que contribuyan al esclarecimiento de los hechos, respaldar el accionar de la Justicia y evitar cualquier utilización política de una situación que merece ser tratada con seriedad y responsabilidad”.











