Adrián Sassone es un joven industrial de Tres de Febrero que, además, se desempeña como presidente de la Cámara de Comercio e Industria de ese distrito. Sus palabras, surgidas de la pujanza de su edad y las ideas claras que transmite dejan entrever una precisa radiografía de la realidad en caída que atraviesa el sector. Y una sentencia: “la idea de reconvertirse es una tomada de pelo”.
Hace 18 años fundó su empresa Samer I.T., una firma que ofrece productos y servicios para la logística radicada en Martín Coronado y especializada en la fabricación, comercialización y reparación de embalajes de madera, con foco principal en pallets industriales utilizados en procesos logísticos, industriales y de comercio internacional. Desde ese lugar opina y ofrece su mirada de lo que está atravesando la Argentina en la era libertaria.
En una entrevista con el programa Cuestiones y Contrapunto por canal Somos, de Flow, el empresario Pyme señaló que “yo desde que tengo el negocio, me levanto y me acuesto pensando cómo hacer para que la empresa crezca”. “Entonces, que venga alguien de afuera a decirme que yo me tengo que reconvertir, la verdad que es una tomada de pelo. Es lo único que sé hacer: tratar de que el negocio crezca. Cualquier persona que emprende está pensando en tomar gente, en crecer, no está pensando en echar a nadie”, fustigó.
“No hace falta que me digan que tengo que ser competitivo. Si no soy competitivo, el mercado se ocupa de mí tranquilamente. Si vos no sos bueno en lo que hacés o no tenés un diferencial, no va a continuar ese negocio. Por eso creo que partimos desde lugares o desde posiciones de gente que no entiende el mundo del trabajo. Entonces se gobierna para gente que no existe, para industriales que no son, porque nos dicen que no somos competitivos y nos ponen a competir con una economía que está subsidiada como es la de China”, cuestionó.
“Es muy difícil montar una industria que produce y es muy fácil romperla”
Sassone recordó los inicios de su emprendimiento productivo allá por 2008, ni bien egresó de la universidad. Era un contexto distinto, en el que se favorecía la industrialización y el desarrollo de radicación de empresas, sobre todo Pymes, que son las que más mano de obra emplean.
“Ese contexto gradualmente fue cambiando. Yo te diría que de 2017 para acá, año tras año se fue viendo cada vez más para atrás todo, pero de la mano de una política que no es clara. La política industrial es una decisión de país: vos tenés vocación industrialista o no la tenés, como la tiene hoy por hoy China desde hace 50 años”, describió Sassone.
El dirigente empresario reflexionó, asimismo, que la industria argentina “necesita procesos largos”. “Un comercio vos lo levantás con cierta velocidad. Eso no pasa con la industria, donde hay procesos más largos porque tenés que aprender, hacer montajes de una línea y todo eso lleva tiempo. Hay industrias de segunda, tercera generación de familias que van generando conocimiento en la en la medida que transcurre el tiempo. Es muy difícil montar una industria que produce y es muy fácil romperla”, sentenció.
Adrián Sassone: “no sirve tomar crédito”
Otro capítulo del proceso que atraviesa la economía en la Argentina de Milei es el acceso al crédito, sobre todo de bancos privados. Y una paradoja: hoy son los gerentes de las entidades financieras las que se acercan a las empresas a ofrecer sus líneas de empréstitos, pero que no le sirven a las Pymes.
“En una época llegar a un gerente de banco era como llegar a un dios del Olimpo. Hoy están viniendo porque nadie les toma crédito. Lo que pasa es que, salvo que esas líneas estén por debajo de la inflación, no sirve tomar crédito porque no tenés dónde volcar el dinero. La mayoría está cancelando créditos anteriores con tasas mejores: nadie toma crédito para proyectos a plazo”, reveló Sassone.
Consultado sobre si es viable esta política económica a largo plazo, Sassone consideró que esa pregunta ya fue saldada a nivel mundial: “el país que prospera es el país que tiene industria”, aseguró con ejemplos globales de experiencias que hoy son espejo. Un ejemplo claro es el de Estados Unidos, que tiene una elevada tasa de desempleo y sigue detrás de China en industrias clave, como la tecnológica.
“Todos los Estados que industrialmente se han desarrollado lo hicieron al amparo de una política industrial estatal”, concluyó Sassone.











