Detuvieron al acusado del absurdo crimen de un vecino en Hurlingham tras una fuerte discusión

Sergio Ernesto Acuña (51) se había refugiado en la casa de su madre, y mediante la intervención de un abogado decidió presentarse en la comisaría de Villa Tesei, donde ya estaba detenida su esposa. El matrimonio está imputado por el homicidio de Cristian Almirón, al que mataron de tres balazos.

Detuvieron al acusado del absurdo crimen en Hurlingham tras una discusión vecinal que se inició por el robo de tapas cromadas de las ruedas de un camión y terminó con una pelea a golpes de puño y tres balazos mortales.

Finalmente, luego de una intensa labor policial y la decisión de la justicia de insertar su orden de captura nacional e internacional, un abogado se presentó en la Fiscalía que investiga el caso para dar a conocer la decisión de Sergio Ernesto Acuña (51) de ponerse a derecho.

Una comitiva policial tenía en la mira la casa de la madre del imputado, en donde se sospechaba que se había refugiado tras el asesinato. Según pudo saber este medio, anoche -cerca de las 23- el sujeto se presentó en la comisaría de Villa Tesei para quedar a disposición de la justicia. Se espera ahora que sea indagado por el fiscal Matías Rappazzo, de la UFI N° 7 de Morón, a lo largo de la jornada de hoy martes.

Absurdo crimen en Hurlingham
Con Acuña y su esposa tras las rejas, para la justicia el crimen está esclarecido

Como informó Primer Plano Online, el domingo por la noche había sido detenida la esposa de Acuña, Rosana Paola Rodríguez (46), a quien los investigadores consideran como partícipe necesaria del homicidio. Es, en rigor, quien le entregó el arma con la cual el asesino le disparó a la víctima los tres balazos que terminaron con su vida. En principio el hecho está esclarecido.

El crimen absurdo por una pica de vieja data

Tanto la víctima fatal, identificado como Cristian Fabián Almirón (54) como Acuña cuentan con antecedentes penales y libraban una disputa de vieja data en el barrio: vivían a pocas cuadras. Según pudo reconstruir Primer Plano Online con fuentes de la investigación, el hecho se desencadenó el sábado pasado en horas de la tarde frente a un domicilio de la calle Diego de Carvajal, entre Cafayate y Maestra Rodríguez de Villa Tesei.

De todos modos, el hecho que derivó en la reyerta había comenzado antes, cuando el imputado por el homicidio descubrió que el hijo de la víctima le estaba quitando las tapas cromadas que protegen las válvulas de las ruedas de su camión.

Eso desembocó en que Acuña se traslade a la casa de Almirón y se tome a golpes de puños con él, padre del presunto autor del robo de los protectores de válvulas. No estaba solo el agresor: lo acompañó su hijo, en un claro intento de hacer justicia por mano propia.

Después de la golpiza, Acuña padre se retiró pero pronunció una frase escuchada por testigos del hecho: “yo a este hijo de puta lo voy a matar”. Y se alejó, para regresar a los pocos minutos con un arma y disparar tres balazos contra su humanidad.

Los tres balazos mortales

Los proyectiles impactaron en los muslos de ambas piernas y provocaron una hemorragia tal que causó su deceso a los pocos minutos: le había roto la arteria femoral y falleció desangrado antes de ser atendido. Los tiros fueron ejecutados con un arma calibre .9 milímetros, que el asesino se llevó luego de la agresión.

Absurdo crimen en Hurlingham
La caja del arma homicida y los celulares secuestrados en la vivienda del acusado, que huyó tras el crimen

Imágenes registradas por cámaras de seguridad determinaron que la pistola le fue entregada a Acuña por su esposa en la esquina de las calles Cafayate y Cañada de Juan Ruíz. A raíz de esas evidencias el fiscal Rappazzo, que trabaja en la causa con el instructor Martín Vera y el secretario Leandro Tommasone, solicitó la detención de la mujer, cosa que fue convalidada por el Juzgado de Garantías N° 3, a cargo del juez Gustavo Robles.

El allanamiento en la finca fue realizado por personal policial en la vivienda de la calle Cañada de Juan Ruíz al 2200, en donde además de la detención de la esposa del acusado incautaron el Fiat Cronos blanco con el que la mujer trasladó al asesino hasta el lugar del crimen, un Peugeot 307 propiedad del matrimonio y tres celulares que están siendo peritados. Además, la caja en donde guardaban el arma homicida, que no fue encontrada.

Esa decisión fue clave para que Acuña deje de estar prófugo: sabía que lo buscaban y que su mujer estaba tras las rejas. Ahora sólo resta determinar qué grado de participación tuvo en el homicidio el hijo del matrimonio, que participó de la pelea pero ya no estaba al momento de los disparos.

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