Pasan las horas y crece la angustia. Llega la noche y no tener el saludo diario del único hijo que tenían Diego y Cecilia hace aún más lúgubre el momento. Y crece, en paralelo, el pedido de justicia por Juan Cruz Leal, víctima de gatillo fácil en Ituzaingó, cosa que Primer Plano Online sostiene desde el instante en que dio a conocer la noticia.
Por primera vez, papá y mamá del joven asesinado a sangre fría por el policía de la Ciudad Lucas Adrián Gómez (34), apodado ‘El Ciego’ y vecino de Merlo, no encuentran consuelo. Y más allá de que el criminal que mató a su hijo ya está preso y le espera un largo recorrido hasta cumplir la pena que tiene por delante, la única verdad es que Juan Cruz ya no está. Y que dejó un vacío que jamás podrá ser cubierto.
“Supuestamente que hayan ido fuerte con la moto dio motivo a que lo asesine a sangre fría. El abogado que tienen estuvo preso por tráfico de drogas y se recibió en la cárcel: ni siquiera se presentó en la causa. Su familia hablando estupideces sobre un tipo que no tiene ni el apto físico, porque se lo truchó un amigo que ya sabemos quién es”, reflexionó Diego. La charla con este medio fue telefónica y con un padecimiento que se percibe en cada palabra.
“Es un tipo violento, que sale a la calle con la pistola, que ya había matado a un pibe y le tiró un arma también inculpándolo de que quiso robarle. Es un tipo totalmente oscuro, negligente, que caminaba por la calle amenazando a cualquiera que saliera a decirle algo. Hay gente de su familia que asegura que es un demente. Vecinos del barrio en el que vive lo mismo. Este asesino tiene que quedar preso y no salir nunca más porque hoy se cobró la vida de mi hijo, pero se puede cobrar la de cualquiera”, agregó.
27 de marzo: marcha por justicia en la plaza San Martín de Ituzaingó
En la conversación, el papá de Juan Cruz soltó una frase que define lo que son sus días desde que recibió la noticia. “Ni yo ni la madre tenemos más fuerzas para seguir viviendo. Pero con lo que nos queda vamos a ir por todo: que pague quien le aprobó el psicofísico, y el responsable de que siga portando un arma pese a que ya había asesinado. Juro por la muerte de mi hijo que van a pagar todos”, enfatizó.

La familia de Juan Cruz eligió la representación legal ofrecida por el equipo jurídico de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). Y reitera la convocatoria a toda la comunidad para participar de la marcha que realizarán el próximo 27 de marzo hacia la plaza San Martín, de Ituzaingó: ese día el muchacho cumpliría 22 años.
La víctima del caso de gatillo fácil que todavía conmueve a la población local trabajaba en el gimnasio del padre, estaba por arrancar el tercer año de la carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad de Morón, tenía el título de programador, se formó durante 10 años en inglés y era técnico electromecánico. “Era el mejor ser humano del mundo. Te lo van a demostrar el día de la marcha”, afirman papá y mamá.
Cecilia Otero también participó de la entrevista. Ella siente que ya dijo todo lo que debía cuando el sábado cuestionó con dureza, durante el velatorio de su hijo, el trato que recibió de parte de la comisaría 4ª del barrio San Alberto. Pero ahora agregó otro capítulo, y es un dardo directo al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desde donde nadie se contactó con ella.
Y tiene una sospecha del porqué de esa actitud. “En Fiscalía nos avisaron que no le van a poner ni un abogado. Es claramente una estrategia: soltarle la mano y que quede como un loquito suelto. Pero acá está claro que alguien no hizo lo que debía, porque legalmente, después de un enfrentamiento como tuvo el asesino en mayo del año pasado, se deben evaluar sus condiciones por el estrés postraumático, y eso nadie lo hizo”, manifestó.
Para finalizar, la mamá de Juan Cruz reveló qué sería justicia para ella. “Es hacer toda la trazabilidad para llegar hasta la primera persona de este eslabón de permitir a un sujeto con estas características portar un arma. No sólo sería justo que pague este tipo: que no haya nunca más una persona armada en la calle con un cursito acelerado”, cerró.










