Vivía a 8 cuadras del lugar del crimen y seguía refugiado en su casa, como si nada hubiera pasado. Desde un primer momento la familia de la víctima tenía el dato de que uno de los atacantes era vecino de la zona: no era un foráneo.
Finalmente, luego de poco más de tres semanas de intensa búsqueda, detuvieron al acusado del crimen de Roque Olmedo (79), el hombre que caminaba con su esposa rumbo a la parada del colectivo para asistir a un turno médico y fue golpeado salvajemente para robarle las pocas pertenencias que tenía en su poder, que encima el ladrón descartó en la vía pública.
Tenía 79 años, iba un turno médico y lo golpearon para robarle: el absurdo crimen de Roque Olmedo en La Matanzahttps://t.co/5MtMT2cQOy pic.twitter.com/BeM4f21B6i
— Primer Plano (@primerplanotv) February 1, 2026
Por filmaciones y testimonios que lograron recopilar, los familiares de Olmedo habían logrado identificar al agresor: Fernando Ariel Pérez, alias ‘Tiko’, un conocido delincuente de la zona al que nadie se animaba a denunciar por temor a represalias. Pero la muerte violenta de Roque marcó un quiebre e hizo perder el miedo colectivo.
La Policía intervino en el hecho y realizó las diligencias de rigor, pero la información concreta del paradero del delincuente le llegó a allegados a los Olmedo, que canalizaron todo por la vía legal. Y lograron confirmar que el asesino estaba en su casa, ubicada a menos de mil metros del lugar del ataque.
Crónica de la detención del asesino de Roque Olmedo
Efectivamente, la justicia ordenó un allanamiento sobre la vivienda de la calle Bariloche al 6400, entre Murguiondo y Alonso Pareja, de González Catán, pegado a un corralón. Lo fueron a buscar y, al verse encerrado, el sospechoso optó por correr. Se escapó durante cuatro cuadras descalzo y con el torso desnudo hasta que finalmente fue reducido en la intersección de Murguiondo y Barrientos, en cercanías de Ruta 3.
El movimiento policial y la gente que se fue sumando a la persecución alteró la paz del barrio. Cuando se enteraron de lo que había hecho, los insultos no tardaron en llegar. Por eso la Policía se lo llevó rápido del lugar y lo trasladó a la comisaría para ponerlo a disposición de la justicia. “Por suerte ya está preso. Ahora que la justicia se encargue de hacer lo que tiene que hacer”, reflexionaron desde el entorno de Roque.
La absurda muerte de Olmedo se conoció el pasado 31 de enero. El hombre, que dedicó su vida a la fabricación de zapatos y también sabía realizar trabajos de albañilería, falleció luego de agonizar una semana tras la golpiza que recibió, que le provocó un hematoma subdural en el cráneo del cual no logró recuperarse.








