Tenía 79 años, iba un turno médico y lo golpearon para robarle: el absurdo crimen de Roque Olmedo en La Matanza

El hombre agonizó una semana y falleció en la clínica de González Catán, a donde fue trasladado por su propia familia. Los médicos le hicieron curaciones y lo mandaron a casa, pero se volvió a sentir mal y descubrieron que tenía un coágulo en el cerebro, del que no logró reponerse. Aseguran que los asesinos son del barrio y que no lo denuncian por temor.

Roque Olmedo tenía 79 años. Dedicó su vida a la fabricación de zapatos y también sabía realizar trabajos de albañilería. Ahora, pese a ya estar jubilado, seguía haciendo changas para pasar el tiempo y no perder la costumbre. No hay persona que lo conociera que no hable maravillas de su don de gente.

El pasado 24 de enero salió de su casa con su esposa, con la que caminó por la calle Bartolomé Cataneo, de Villa Dorrego en La Matanza, rumbo a la parada del colectivo. Iban a un turno médico en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, mientras transitaban esa arteria, entre Chassaing y Santo Tomé, dos delincuentes se le acercaron y tuvieron otros planes para su destino.

Es que metros antes de llegar a la esquina, los malvivientes -uno caminante, el otro en bicicleta- se le acercaron con intenciones de asaltar al matrimonio. Eran minutos antes de las 7 de la mañana y la geografía del barrio devolvía soledad absoluta, con lo cual los atacantes creyeron tener garantizada su impunidad.

“Mi tío tenía una riñonera, que era todo lo que llevaban. Uno de los delincuentes directamente se abalanzó sobre mi tía y él salió a defenderla. En esas circunstancias le pegaron salvajemente y lo dejaron muy lastimado”, contó a Primer Plano Online Romina, sobrina de Roque. La agresión fue tal que la esposa llamó a familiares para que ayuden con el traslado urgente a un centro asistencial al hombre, que estaba visiblemente golpeado.

La lenta agonía de Roque Olmedo

Roque fue llevado a la clínica González Catán, donde recibió las curaciones de rigor y fue enviado por los médicos a su casa. En paralelo, vecinos de la zona se contactaron con la familia para avisarle que habían encontrado el morral con sus documentos y demás objetos robados. Es decir, los delincuentes que atacaron salvajemente al abuelo descartaron el botín pocos metros después.

El absurdo crimen de Roque Olmedo
Roque y su esposa caminando rumbo a la parada del colectivo y los dos asesinos detrás, al acecho

Al regresar a su casa Roque nunca puso ser el mismo. Decía sentirse mal, con dolores fuertes en la cabeza que se le hacían insoportables. Y fue llevado nuevamente a la misma clínica, donde le hicieron una tomografía y constataron que todo era mucho más grave: tenía un coágulo en la cabeza que ameritaba internación y cirugía de urgencia.

“Fue llevado a terapia intensiva, donde empezaron a darle medicación y los médicos indicaron la cirugía de inmediato para descomprimir la zona. Lo operaron, pero nos avisaron que su estado era delicado: quedó intubado, con respirador y oxígeno. La luchó una semana, pero falleció ayer sábado”, completó Romina.

El giro judicial del crimen de Roque Olmedo y el pedido de testigos

A partir de su deceso, la causa judicial pasó a ser investigada como homicidio, y la justicia ordenó la realización de la autopsia para constatar el causal de muerte de Roque. Mientras, la Policía realiza actuaciones para dar con los asesinos, de los cuales al menos uno de ellos es conocido en el barrio, pero la familia de la víctima sospecha que no es denunciado por temor.

Fueron las hijas del hombre quienes se encargaron de recopilar imágenes de cámaras de seguridad que ya entregaron a la comisaría para colaborar con la investigación. “Estamos todos destrozados, pero no aceptamos que este crimen quede impune”, concluyó Romina, quien habló en nombre de la familia. Y pide que si alguien reconoce a los asesinos y les puede poner nombre y apellido lo hagan al 911.

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