Después de la nota de Primer Plano Online que dio cuenta de una obra floja de papeles en las instalaciones de la Ciudad Deportiva del Club Gimnasia y Esgrima de Ituzaingó (GEI), el Municipio dispuso la paralización de los trabajos hasta tanto las autoridades de la entidad presenten la documentación que habilita su ejecución.
Según consignaron desde el Gobierno local, una inspección realizada por personal de Obras Particulares de la comuna dispuso un vallado en el predio para impedir que sigan entrando y saliendo camiones y se modifique el lugar. Este medio confirmó que ayer viernes la intimación no había sido cumplida y se repetirá el lunes si es que a primera hora no se realiza el trámite.

En la misma revisión, desde el área de Ambiente exigieron la presentación del plano arbóreo del lugar para constatar si existió algún desmonte no autorizado para avanzar con la construcción de canchas de paddle, una línea de vestuarios y la ampliación del buffet. “Hasta tanto no se constate en qué condiciones se realizan las obras no podrán continuar”, precisaron desde el Municipio.
Es cuanto menos llamativo que el club no haya respondido a la solicitud del Municipio teniendo en cuenta que su presidenta, Rosana Apostólico, se mostró sorprendida por las quejas vecinales en una charla telefónica con Primer Plano Online, en la que aclaró que “la obra se presentó a mediados del año pasado” y que “no hay nada oculto: todo puede verse desde la calle”.
La denuncia vecinal
El caso se hizo público el pasado jueves a raíz de un artículo publicado por este medio con el testimonio de una vecina a la que un camión de la empresa Contemax que transportaba un volquete le rompió, por accidente, un jacarandá en la puerta de su casa. Al enojarse por la situación la mujer se acercó al predio en cuestión, en donde durante varias horas del día se ven entrar y salir rodados de gran porte, y constató algo que la alarmó.
Es que en la obra que se erige sobre la calle Niceto Vega al 1700, a 500 metros del ingreso principal a la Ciudad Deportiva del club, que es modelo en la zona, hay una suerte de tosquera cavada que se está rellenando con basura. Las fotos que ilustran aquella nota y la de hoy muestran maderas y bolsas con residuos en la base de un hundimiento que tiene un radio de 10 metros de ancho por el doble de profundo.
No hay, asimismo, ningún cartel visible con los datos del expediente tramitado ante el Municipio y la respectiva habilitación, la empresa encargada de su ejecución y nombre, apellido y matrícula habilitante del arquitecto o ingeniero civil responsable. Eso es obligatorio y no está a la vista, así que se desconoce. Eso es lo que ahora el Gobierno comunal le exige al club.
Más allá del testimonio de Victoria, vecina con domicilio sobre la calle Niceto Vega y Quiroz, a pocos metros del terreno, es visible que para la ejecución de los trabajos se está produciendo un desmalezamiento del terreno, con el respectivo emparejamiento del suelo. Si hay o no delitos ambientales cometidos es lo que ahora deben determinar las autoridades locales.











