El milagro de Angelina: le dieron de alta a la nena que recibió la bala perdida en Villa Sarmiento

Lo confirmó a Primer Plano Online el abogado de la clínica Trinidad de Ramos Mejía, Vadim Mischanchuk. La menor continuará con su rehabilitación en la vivienda, al cuidado de su familia. Cuál es la conclusión a la que arribaron los peritos luego de que no pudieran extraer el proyectil de su cabeza. El recuerdo del caso Sofía Liria en Ituzaingó.

El milagro de Angelina I., la nena de 12 años que recibió el impacto de una bala perdida en la Navidad pasada mientras miraba fuegos artificiales con su familia en Villa Sarmiento: médicos del sanatorio de La Trinidad, de Ramos Mejía, le dieron el alta ambulatoria para que pueda regresar a su casa a continuar la rehabilitación.

La información fue confirmada a Primer Plano Online por el abogado del establecimiento sanitario, Vadim Mischanchuk, en medio de un profundo hermetismo familiar, que cortó el vínculo con los medios de comunicación para abocarse de lleno a la recuperación de la menor. En rigor, este medio intentó comunicarse con los allegados a la víctima, que no respondieron ni mensajes ni llamadas.

Bala perdida en Villa Sarmiento
El trabajo de la Policía Científica permitió recuperar cuatro proyectiles en total: dos fueron disparados de un arma y los dos restantes de otra

La chiquita había mostrado una evolución muy favorable en los últimos días, cuando reaccionó a la quita de medicación y del respirador artificial para, de a poco, retomar contacto con la realidad. Primero reconoció a sus padres, luego toleró la alimentación y sus parámetros hemodinámicos se estabilizaron por completo sin la ayuda de medicación, por lo que los profesionales decidieron que era el momento de dar otro paso en su rehabilitación y mandarla a su casa para seguir con las terapias de rigor.

Lo que nunca pudieron extraer de su cabeza fue la bala que la hirió de gravedad y la dejó al borde de la muerte. Aunque las características de la herida que padeció y su evolución le permitieron a los investigadores arribar a algunas conclusiones: la principal es que ese proyectil “fue efectuado a larga distancia” por el tipo de lesión que provocó. Es decir, si bien pudo haber sido letal, no resultó tanto como si hubiera sido gatillado a pocos metros.

La investigación y el recuerdo del caso Sofía Liria en Ituzaingó

La fiscal Valeria Courtade, de la Fiscalía N° 3 de Morón, lleva adelante el voluminoso expediente judicial en el cual hay varios elementos recolectados, aunque no representan evidencias contundentes hasta el momento. Por caso, dos de los proyectiles recolectados en viviendas linderas a donde estaba Angelina al momento de ser herida salieron de una misma arma por el rastro que dejaron, y otros dos fueron gatillados por otra.

Lo que no se puede garantizar hasta el momento es si el proyectil que quedó alojado en el cerebro de la nena es coincidente con esos ya secuestrados. Hubo, asimismo, una serie de allanamientos en domicilios de sospechosos, que fueron visualizados por testigos y en redes sociales con armas en la noche de Navidad: todos dieron resultados negativos. Eso es algo que complica la instrucción del caso: sin armas para cotejar de dónde salió la munición que hirió a la nena no existe evidencia probatoria. Además, después hay que comprobar quién gatilló.

Si bien no es exactamente la misma mecánica, hay otra joven de la región oeste que también vive con una bala en la cabeza y supo protagonizar un milagro similar del cual dio cuenta Primer Plano Online con varios artículos. Ocurrió la noche del 6 de diciembre de 2017 y la sobreviviente es Sofía Liria, una chica que hoy tiene una vida completamente normal, como cualquier otra piba de 21 años.

Sofía Liria
Sofía Liria y su primera aparición televisiva: asistió a los estudios de Primer Plano a dos años del ataque que sufrió

Aquella jornada Sofía había ido a tomar un helado con su prima. Era la primera vez que salían juntas y apenas a cinco cuadras de sus casas en Villa Udaondo, Ituzaingó. Estaban en la puerta del comercio cuando dos motochorros las abordaron. El sujeto que viajaba como acompañante bajó del vehículo y le exigió la entrega del teléfono, que lo único que hizo fue darse vuelta. En esas circunstancias recibió un tiro atrás de la oreja, en la base de la nuca.

Lo que vino después es una historia en donde la vida se hizo lugar a los codazos y le pidió a la muerte que se corra. Sofía sobrevivió, realizó un extenso tratamiento para seguir adelante y hoy trabaja y se dedica a llenar su cuerpo de tatuajes para tapar heridas. Por ese hecho, uno de los agresores, Lucas Gastón Cubillas, fue condenado a 15 años de prisión. El otro permaneció prófugo hasta que el año pasado lo detuvieron en Paraguay: se trata de José Saracho, que espera el respectivo juicio.

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