Alrededor de 60 vecinas y vecinos de Castelar norte se reunieron en las puertas de la polémica obra que se lleva adelante -y no se detiene- sobre la avenida Sarmiento al 3100, entre Álvarez Jonte y Los Indios, en donde trabajadores de una empresa están demoliendo una casona para luego construir un complejo de canchas de paddle en una zona que no está autorizada por el Código de Ordenamiento Urbano (COU).
Si bien el motivo central de la convocatoria fue este tema, del cual se explayó el fin de semana Primer Plano Online con un artículo que tuvo miles de visitas, también surgieron otras quejas que hacen a la calidad de vida en el barrio, entre otros, la inseguridad y lo que califican como “descontrol nocturno” por la alta concentración de jóvenes sobre todo los fines de semana.
En medio de la manifestación pacífica apareció y se presentó el secretario de Seguridad de Morón, Damián Cardoso, quien compartió su celular personal con la gente congregada y prometió tomar cartas en los asuntos que escuchaba. También estuvo presente el comisario a cargo de la seccional 7ª de Morón, Patricio Miño, correspondiente a la jurisdicción, que también intercambió su contacto con quienes se lo solicitaron.
“Extraoficialmente nos dicen que fue aprobada la instalación de una academia, pero nadie nos lo asegura. Aparte no lo vimos por escrito. Solamente tuvimos una contestación que dio la arquitecta Coimbra, de una de las dependencias municipales a la que fuimos a hablar. Es algo inadmisible, imposible que se pueda hacer. Están terminando la demolición, hay movimientos de camiones, trabajan hasta tarde. Desde agosto pedimos reunirnos con el intendente y nunca nos atendió. Esto huele mal, muy mal”, manifestó Marcelo, uno de los voceros vecinales.
Castelar norte: la obra que huele mal avanza
En lo que hace a la construcción privada en cuestión, que fue el puntapié de la concentración en protesta, este medio pudo confirmar que se sigue desarrollando, con camiones que entran y salen del predio tapiado y trabajadores que pasan varias horas del día entre desmonte y derribo de la estructura. Cardoso afirmó que hará de intermediario para que el Municipio brinde una respuesta concreta a través del área correspondiente sobre la legalidad de la edificación.
En rigor, el pedido vecinal es que se detenga, que no continúe ejecutándose porque “después va a ser tarde”. Escuchaba entre las presencias que registró este medio el concejal Ariel Aguilera, del bloque Todo por Argentina, y el exedil Leandro Ugartemendia, que además es vecino de esa localidad. “Esto no pasó por el Concejo Deliberante, no hubo audiencia pública y no cumple con las exigencias del COU”, manifestaron enardecidos varios de los asistentes.
Llamativo es que, luego de la repercusión y la cantidad de comentarios que hubo en redes sociales después de la publicación de Primer Plano Online, el Municipio no haya hecho nada al respecto, como si no se hubiera enterado del malestar vecinal. La presencia de un funcionario como Cardoso puede ser el puntapié inicial para que se tome note de lo que pasa y quizá se detenga la obra hasta que se aclare legalmente en qué condiciones está el predio.
Hubo también fuertes críticas al titular de la Unidad de Gestión Comunitaria N°4 de Castelar, Antonio Galati, por su “ausencia total” para escuchar lo que tienen para expresar vecinas y vecinos. Hoy tendría que estar acá el secretario de la UGC 4, Tony Galati, que a partir que lo nombraron (en el cargo) desapareció de todos lados”, cuestionó un vecino como se escucha en el video que ilustra este artículo. “A los food trucks va. A los camioncitos con cerveza, está ahí”, le espetó otro. Ambas frases fueron registradas por un video que captó este medio.
Para finalizar la catarsis vecinal, Cardoso se refirió a un reclamo puntual manifestado: es un predio lindero a la edificación en cuestión que funciona como una suerte de depósito para el estacionamiento de camiones y no está clara cuál es la actividad que llevan a cabo. “Ese lugar fue clausurado en agosto por el Municipio, pero la gente que ocupa el terreno rompió la faja y siguió trabajando como si nada”, planteó un grupo de vecinos. El secretario de Seguridad afirmó que tomará contacto de inmediato con el caso para evaluar sus condiciones de habilitación.











