En junio de 2024, Primer Plano Online publicó un artículo cuyo título dimensionó el hecho que se estaba investigando. Fue luego de que la justicia de Morón dictara la prisión preventiva para el pastor violador de Hurlingham Carlos Alberto Robledo, acusado por 13 víctimas de un total de 164 abusos sexuales de diversa índole.
Si se sumaban los montos de pena establecidos para cada denuncia ‘Tino’ podría recibir hasta 2202 años de cárcel, cosa que en el Código Penal argentino no está aceptado: el monto máximo de castigo es de 50 años. La evidencia probatoria reunida era de una contundencia tal que no quedaban dudas de su perverso accionar en contra de jóvenes que formaban parte de la congregación que lideraba en el templo denominado ‘Ministerio de la Salvación’, cuya sede era el garaje de su casa de Malarredo al 100 en Villa Tesei.
Ahora, luego del recorrido judicial que atravesó el expediente y de que incluso el propio imputado aceptara declarar en diversas ocasiones y desafiara a la justicia aseverando que “que voy a demostrar mi defensa con testigos y con pruebas voy a demostrar mi inocencia”, a Robledo nadie le creyó. “Brinda versiones inverosímiles y carentes de aval probatorio alguno”, le endilgó el juez Federico Topino, del Tribunal Oral Criminal N° 3, que estableció la condena acordada previamente entre la abogada del pastor y el fiscal del juicio, Horacio Vázquez.
“Tan burdos son sus descargos que hasta niega ser el pastor de la iglesia en cuestión, queriendo asegurar que la principal función llevada a cabo por los fieles en colaboración con el encartado es la de un comedor social. Robledo ni siquiera reconoce vínculos y conversaciones que surgen de los propios testimonios de las damnificadas y que son corroborados por el relevamiento informático del teléfono celular incautado en su poder”, le espetó el magistrado.
Las contundentes pruebas contra el pastor violador de Hurlingham
Entre otras evidencias reunidas en la investigación, que estuvo a cargo de la fiscal Marina Monti, hubo un recupero de conversaciones mantenidas vía WhatsApp con las denunciantes, todas mujeres jóvenes, algunas mayores y otras menores. Hasta la propia sobrina del pastor fue víctima de situaciones que definió como “incómodas” en reuniones privadas con su tío.



“Vas a explotar de hermosa”, le afirmó en un mensaje Robledo a una de las víctimas. Toda esa mensajería fue recuperada por peritos informáticos tras el secuestro del celular del pastor violador. Y, entre otras evidencias, dieron por probados los hechos, que Robledo aceptó al firmar un juicio abreviado para evitar llegar al debate oral y público. De alguna manera reconoció su culpabilidad en los hechos por los que fue denunciado.
Así, la condena para el pastor fue por los delitos de abuso sexual simple reiterado en 25 hechos; abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal reiterado en 141 hechos, todos agravados por haber sido cometido por un ministro de un culto religioso y con el delito de corrupción de menores agravada por mediar engaño.
Pese a la multiplicidad de denuncias y de víctimas, la pena para Robledo fue de 15 años de prisión en un fallo de 103 páginas al que tuvo acceso Primer Plano Online y en el que se recopilan todos los testimonios de las víctimas.

“Yo no lo veía como mi abusador: yo aún lo veía como mi pastor, mi referente. Hubo gente a la que le conté e hizo que me diera cuenta, a medida que me fui abriendo, que había sido abusada. Me costó mucho aceptarlo y yo lo fui asimilando y aceptando con el paso del tiempo. Me sumé a otra congregación y el pastor expone públicamente como hacen otros pastores para manipular y hacer lo que quieran con la gente, ya sea en el área sexual, económica o en áreas de la propia iglesia”, narró una de las mujeres que reunió coraje para denunciarlo.
El fallo también autoriza la obtención de muestra y el registro del perfil de Robledo para ser incorporado al Banco de Datos Genéticos, en cumplimiento a la Ley Provincial N° 13.869, y las disposiciones de la Suprema Corte de Justicia.









