Desarticularon una banda de narcomenudeo en Ituzaingó con la particularidad de que gran parte de la cocaína incautada estaba guardada, en trozos compactos, en el cajón de las bombachas de una de las ocupantes de la vivienda.
El procedimiento fue ordenado por la justicia y llevado adelante por personal de la DDI Morón en un domicilio de la calle Fructuoso Rivera al 2000 del barrio San Alberto. Como viene sucediendo en tantos otros casos, fueron denuncias anónimas que ingresaron a la Fiscalía N° 9 de Morón las que dieron cuenta de la actividad ilícita.
“Había un constante movimiento de personas en el inmueble, a toda hora del día, y las sospechas eran que allí se vendía droga al menudeo. Luego de vigilancias encubiertas de personal policial y la obtención de imágenes se pudo constatar que había gente que entraba y salía por lapsos breves, lo que indica una conducta compatible con el comercio en formato narcomenudeo”, precisaron voceros de la investigación.
Con esos elementos reunidos, los fiscales Marisa Monti y Emiliano Reggiani solicitaron al Juzgado de Garantías N° 1 de Morón la realización de un allanamiento en la vivienda, para intentar constatar la veracidad de las pruebas que había en torno al lugar. La irrupción policial permitió confirmar de qué se trataba.
Las seis detenciones en el búnker
Como se observa en las imágenes que ilustran este artículo, parte de la cocaína que luego fraccionaban para la venta en pequeñas dosis estaba guardada en bolsas de nylon negra dentro del cajón de un placard con ropa interior de una de las ocupantes de la casa.
En total, los investigadores secuestraron dos balanzas de precisión que también se escondían en ese habitáculo, otra bolsa con picadura de marihuana, 14 celulares, elementos de corte y fraccionamiento y 359 mil pesos en efectivo. Todo ese material quedó a disposición de la justicia para ser peritado.

En la vivienda fueron detenidas cuatro mujeres, identificadas como Valeria Fernanda González (44); Francisca Yanina Cartavio (18); Milagros Yanina Cartavio; y Ludmila Yanina Cartavio (25); y dos varones: Carlos Alberto Cartavio (47) Arias Diego Tobías Ezequiel (18). Cuál es la participación de cada una de estas personas en la estructura es algo que ahora depende de lo que establezca la justicia.
En principio la causa está caratulada como tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización. Pero la justicia dispuso, en paralelo, la realización de un amplio informe socio ambiental sobre la propiedad y la familia en cuestión, que por lo pronto quedó desarticulado como búnker de venta de drogas.











